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Los fabricantes chinos detonan una reducción en los precios de los autos nuevos

La competencia entre fabricantes chinos y occidentales ha llevado a una mayor variedad de opciones y precios más accesibles en el mercado automotriz mexicano.
mar 27 febrero 2024 05:00 AM
¿Cómo los autos chinos presionan los precios en el mercado automotriz de México?
Ante la creciente competencia y la demanda de vehículos más asequibles, los fabricantes tradicionales comenzaron a ajustar sus estrategias de precios.

Al comparar las listas de precios de ciertas marcas de autos se advierte que algunos modelos cuestan menos que hace un año. Este fenómeno es inusual, pero la entrada masiva de fabricantes chinos al mercado ha representado un freno significativo a la escalada de precios que vivía el sector automotriz en México.

Antes de la pandemia, los precios de los vehículos solían aumentar anualmente entre 3% y 4%. Sin embargo, entre 2021 y 2023, la escasez global de chips y la consecuente reducción de inventarios llevaron a un incremento en los precios de los vehículos en México. En este periodo, el aumento alcanzó un 25% –según cálculos de fabricantes consultados–, el más alto registrado en la última década. Prácticamente ningún modelo quedó por debajo de los 250,000 pesos, un monto demasiado elevado para muchos consumidores.

“En ese entonces, el tipo de cambio era más elevado y el inventario era escaso, lo que nos permitía comercializar nuestros productos a precios más altos debido a nuestra menor capacidad de producción… Y los clientes nos compraban caro”, explicó Miguel Barbeyto, presidente de Mazda en México.

Pero 2023 trajo consigo un cambio en esta tendencia de la mano de marcas chinas, que ofertan modelos con precios competitivos. Algunos de estos vehículos, incluso, se situaron hasta 100,000 pesos por debajo del promedio del segmento, lo que atrapó, no solo la atención de los consumidores, sino también ejerce ya una presión significativa sobre otros fabricantes.

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Precios de autos chinos en México

Marcas como MG, Chirey, Omoda y JAC fueron pioneras en este movimiento, con crecimientos de ventas de doble dígito y una comercialización conjunta de alrededor de 130,000 unidades en 2023, un 10% del mercado total.

Los fabricantes chinos han logrado ofrecer precios competitivos gracias a varios factores. Shawn Xu, vicepresidente de Chirey Internacional, destacó la importancia del volumen de producción, el acceso a materias primas clave y la integración vertical de procesos.

"Esta eficiencia nos permite reducir costos y ofrecer precios competitivos en el mercado", dijo.

Los fabricantes chinos también reciben incentivos gubernamentales que la mayoría de los occidentales no obtienen, algo que ya generó una investigación sobre las subvenciones públicas de Beijing a los coches eléctricos. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, recordó al inicio de la investigación los impactos negativos que las prácticas comerciales chinas han tenido en sectores como la industria de los paneles solares. Sin embargo, el ministerio de comercio del gigante asiático defendió estas prácticas como una ventaja competitiva ganada a través del trabajo duro y la continua innovación tecnológica.

Los autos bajan de precio

Ante la creciente competencia y demanda de vehículos más asequibles, los fabricantes tradicionales ajustaron sus estrategias de precios. En 2023, algunos anunciaron reducciones, especialmente en el mercado de vehículos eléctricos. Tesla, por ejemplo, respondió a la presión de armadoras chinas, como BYD, con reducciones de más de 20% en el costo de varios de sus productos en muchos países, incluyendo México. El modelo que más redujo su precio fue el Tesla Model Y, que disminuyó en 24%, al pasar de 1,579,900 a 1,199,900 pesos en su versión de acceso.

Este año, y tras la llegada de más marcas chinas como Geely, GWM, GAC y Jaecoo, otros fabricantes intensificaron sus ajustes de precios. Ejemplos claros de esta tendencia son Mazda y Suzuki, que anunciaron reducciones en algunos de sus modelos para mantener su posición competitiva.

El presidente de Mazda en México reconoció que las nuevas marcas, que ofrecen precios altamente competitivos, sumado a un entorno más favorable caracterizado por un mayor inventario de modelos y un tipo de cambio favorable para la operación local, han generado la necesidad de una reacción por parte de Mazda.

“Preferimos ajustar o realinear los precios para hacerlos más competitivos y así poder incrementar nuestro volumen de ventas. La verdad es que esta estrategia nos ha brindado resultados positivos desde enero”, comentó.

En enero, el Mazda 3 hatchback experimentó una reducción de hasta 20,000 pesos en su precio, mientras que tanto el Mazda CX-30 como el CX-5 registraron descensos de 30,000 pesos. Por su parte, el Mazda CX-50 presentó una disminución de hasta 60,000 pesos en su precio.

Suzuki también anunció una reducción en los precios de su modelo Grand Vitara Boostergreen, que ahora está disponible por 499,990 pesos, en comparación con los 539,990 pesos que tenía en diciembre de 2023. Los directivos de la marca argumentaron que esta reducción fue posible gracias a eficiencias logísticas.

No bajan, pero tampoco suben

Otras marcas asiáticas, como Toyota y Kia, mantienen sus precios, al tiempo que realizan un monitoreo constante del mercado.

Rubén Hoyo, gerente nacional de Relaciones Públicas de Kia en México, reconoció que la presencia de fabricantes chinos en el mercado ha contribuido a mantener los precios en ciertos niveles.

“La influencia de las marcas chinas podría estar jugando un papel importante en la estabilización del mercado”, dijo.

Aunque Kia no ha tenido que ajustar su oferta de versiones hasta el momento, Hoyo añadió que sí monitorea constantemente la demanda y se consideran cambios en la mezcla de versiones para adaptarse a las preferencias de los consumidores.

Guillermo Díaz, presidente de Toyota Motor Sales y Lexus de México, resaltó la estrategia de la empresa, enfocada en un análisis constante del mercado.

“Nuestra estrategia siempre ha sido un análisis constante del mercado y de todas las cualidades que tienen nuestros productos. Nosotros pensamos que somos una marca con precios competitivos, pero estamos atentos a lo que pasa allá afuera”, dijo.

Más allá de los precios

La competencia proveniente de las marcas chinas no solo está generando presión sobre los fabricantes consolidados para ajustar sus precios, sino que también está actuando como un motor de mejoras integrales en sus operaciones.

Según Barbeyto, la competencia es un catalizador positivo que impulsa a las empresas a abandonar su zona de confort y a elevar su desempeño en todas las áreas, desde la calidad del producto y la estrategia de precios hasta la atención al cliente, las políticas de garantía, la eficiencia en la distribución y la efectividad en la comunicación.

"No solo debemos observar lo que están haciendo en términos de producto y precio, sino también cómo están abordando el servicio al cliente, la garantía, la distribución... En definitiva, todas las áreas relevantes que nos permitan mantenernos no en una posición defensiva, sino en una ofensiva”, concluyó Barbeyto.

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