“Pero en esta banda opera también el servicio fijo por satélite en nuestro país, por lo que tiene que recibir protección contra cualquier interferencia perjudicial de otro tipo de servicios, como en este caso los servicios móviles”, aseguró el funcionario de la CRT.
Dentro del espectro 3400 a 3700 MHz se ubica parte de la banda C, un rango que históricamente ha sido utilizado para servicios satelitales operados por firmas como Intelsat, SES y Eutelsat, así como para Satélites Mexicanos, propiedad gubernamental para servicios de seguridad nacional.
A través de la banda C es posible habilitar servicios como acceso a internet, distribución de contenidos de televisión, enlaces punto a multipunto y recopilación de noticias, además de comunicaciones de emergencia en situaciones de desastre.
Su alta confiabilidad —debido a su baja vulnerabilidad a la lluvia y a las pérdidas atmosféricas— ha hecho que también sea utilizada por gobiernos y organismos internacionales para la transmisión de datos críticos.
Actualmente, más de un centenar de satélites geoestacionarios operan en esta banda, lo que refleja su papel estratégico en la operación de redes satelitales y de telecomunicaciones críticas a nivel global, de acuerdo con el estudio Estado y prospectiva de la Banda C en el mundo desarrollado por el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) en octubre del año pasado.
Afectaciones
La introducción de redes móviles 5G en estos rangos podrían generar interferencias para las operaciones satelitales críticas. A Mexsat, por ejemplo, podría afectar su operación para proporcionar conectividad satelital a todo el país, continuar con servicios de seguridad nacional usados por el Ejército Mexicano, así como para alertas de desastres naturales.
Las posibles interferencias también alcanzarían a las televisoras. TV Azteca, por ejemplo, mantiene un acuerdo con Eutelsat para distribuir su servicio de televisión satelital a través de la banda C, con el objetivo de ampliar su cobertura hacia mercados nuevos y aún no explotados en la región.
Multimedios Televisión es otra de las compañías que utiliza la capacidad satelital de Eutelsat para transportar sus contenidos en el noreste y centro-norte de México, así como en el suroeste de Estados Unidos, Costa Rica y el resto de América Latina. En tanto, Televisa sostiene un acuerdo con la operadora satelital Intelsat para la distribución de su programación y servicios de conectividad.
Un uso inadecuado de este segmento del espectro podría afectar la distribución de contenidos a nivel nacional, particularmente en la alimentación de estaciones de televisión terrestre y operadores de cable.
Desde 2023, esta preocupación ha sido planteada por Eutelsat, al acudir al entonces regulador IFT para alertar sobre los riesgos de interferencia derivados de los servicios 5G.
Sumado a que en una solicitud de transparencia de ese año el IFT dijo a Expansión que en el rango de frecuencias 3700–4200 MHz algunos usuarios habían presentado interferencias perjudiciales en sus servicios, sin ofrecer mayores detalles.
En febrero de 2022, el IFT autorizó a Telcel cambiar el uso de frecuencias 3.3-3.4 MHz para ofrecer servicios móviles en 5G, ya que antes solo podía utilizar dichas bandas para productos fijos. Para evitar las interferencias, el Instituto incluyó condiciones de operación para que evitar interferencias perjudiciales a los servicios satelitales en dicho segmento, las cuales no fueron públicas.
La solución
Hasta ahora en la Programa Anual de Uso y Aprovechamiento de Bandas de Frecuencias 2026, la CRT colocó a modo de acotación que la operación de la banda 3400 -3700 estará sujeta a condiciones técnicas para la coexistencia con el servicio fijo por satélite y la protección de los servicios existentes, pero no ha ofrecido mayores detalles.
Ricardo Castañeda reconoció que la subasta de este tipo de frecuencias podría generar afectaciones en zonas específicas del país, las cuales no fueron precisadas; sin embargo, aseguró que la CRT mantendrá un diálogo permanente con la industria satelital para diseñar una licitación que evite impactos en sus sistemas y en la operación de servicios considerados críticos.
Fernando Borjón, consultor en jefe de Access Partnership y excomisionado del IFT, explicó que una de las principales complejidades del uso del espectro de 3400 a 3700 MHz —y donde podrían presentarse interferencias— surge si las empresas buscan licitarlo para ampliar la cobertura en zonas urbanas. En ese escenario, dijo, sería necesario contar con un padrón detallado de antenas que identifique la ubicación de las repetidoras de contenidos, lo que a su vez haría más restrictivo el aprovechamiento de la banda.
Por ello, consideró que un uso más eficiente de este segmento, y que permitiría reducir riesgos de afectación, sería destinarlo principalmente a aplicaciones industriales, como la automatización de fábricas y el despliegue de redes privadas.
“Un padrón de antenas sería laborioso, pero permitiría que ambos sistemas (satelital- los operadores de telecom) puedan usar la misma banda. El espectro se vuelve cada vez más escaso y encontrar aplicaciones o servicios que puedan coexistir es muy atractivo y yo pienso que es muy factible”, aseguró el especialista.
El avance del 5G en México abre un debate regulatorio en las que el aprovechamiento del espectro debe equilibrar el impulso a la conectividad móvil con la protección de servicios satelitales estratégicos.
La definición de las condiciones técnicas para la banda de 3400 a 3700 MHz será clave para evitar afectaciones a comunicaciones críticas, mientras la autoridad enfrenta el reto de conciliar intereses industriales, tecnológicos y de seguridad nacional en uno de los segmentos más disputados del espectro radioeléctrico.