Le sigue el Estado de México, quien sí vio un reporte sustancial en el robo del combustible, al pasar de 60 piquetes entre enero y septiembre dle 2024 a 147 en el mismo periodo del 2025, lo que representa un aumento del 145%.
Tlaxcala es el tercer estado en encabezar la lista de tomas clandestinas con un total de 121 entre enero y septiembre del 2025, un 32.9% mayor que las 91 que se registraron en el mismo periodo del año previo.
En el caso de Hidalgo, una entidad que por un años ha encabezado el huachicol que es el robo de gasolinas, en el robo de gas LP la tendencia no es igual de masiva, pues al cierre del tercer trimestre del 2025 se registraron 97 tomas clandestinas, cuando en el mismo lapso del 2024 se tenían apenas siete, lo que representó un aumento del 1.285%.
Al respecto, Marcial Díaz, socio de la consultora Qua Energy Consulting, dijo que el caso del gas LP, si bien hay cifras generales menores, la reducción es mínima, con una incidencia en el delito concentrada en Puebla, con más del 40% del total de tomas clandestinas del país. “Esto es delicado porque el gas LP tiene un impacto directo en hogares, seguridad pública ibay riesgos de explosión, no solo en pérdidas económicas”, aseguró.
El especialista aseguró que el tema no solo se trata de números, sino se todos los riesgos que implica esta actividad ilícita con productos de riesgo. “Un error común es medir el huachicol solo por el número de tomas. El propio IGAVIM advierte que también debemos medir riesgos ambientales, contaminación, pérdidas fiscales y la economía ilegal que se genera alrededor. Cada toma clandestina es un punto de fuga económica, ambiental y de seguridad.” añadió.