El mercado del vino en México vive un proceso de maduración. Esto se refleja no solo en el consumo, también en las estrategias comerciales de las bodegas internacionales. Aunque el consumo por persona aún es bajo frente a otros mercados, el crecimiento sostenido de la categoría, el fortalecimiento del canal restaurantero y la sofisticación del consumidor ubican a México en tierra fértil para productores.
Para Bodegas Emilio Moro, la casa española con presencia en más de 70 países, México ocupa un lugar estratégico. Desde 2022, el país se convirtió en su principal mercado de exportación, por encima de Estados Unidos, y hoy es visto como uno de los motores para la diversificación de ingresos fuera de España.
“El consumo de vino en México sigue en niveles bajos si se compara con mercados maduros, pero está creciendo y eso lo convierte en un mercado estratégico. El consumo crece año con año y eso es lo relevante desde una perspectiva de negocio”, señala Alberto Moro, director de exportaciones de Bodegas Emilio Moro.