El acuerdo se enmarca en la estrategia gubernamental “Plan México”, que impulsa la cooperación técnica para fortalecer las capacidades productivas locales, ampliar la resiliencia de las cadenas de suministro y consolidar la infraestructura farmacéutica nacional.
Para Pfizer, el proyecto representa un paso para ampliar la infraestructura científica y productiva en México, además de reforzar la resiliencia de las cadenas de suministro en la región. Juan Luis Morell, director general de Pfizer en México, señaló que el acuerdo marca “una nueva etapa en la cooperación técnica entre el sector público y la industria farmacéutica”, con una visión compartida para fortalecer la preparación del país ante futuros desafíos de salud pública.
Para la compañía, el proyecto también refuerza su papel en la respuesta sanitaria del país. Desde el inicio de la pandemia, la vacuna desarrollada por Pfizer se ha aplicado en más de 74 millones de dosis en territorio nacional.
Planta con proyección regional
La producción de la vacuna se realizará en la planta de Pfizer en Toluca, inaugurada en 1958 y considerada una de las plataformas industriales más relevantes de la compañía en América Latina. La instalación cuenta con más de 600 colaboradores y produce alrededor de 19 millones de unidades al año, de las cuales cerca de 29% se exporta a mercados de la región como Argentina, Brasil, Colombia y Perú.
El proyecto contempla integrar procesos vinculados con la tecnología de ARN mensajero bajo estándares internacionales, lo que fortalecerá su papel como plataforma técnica y operativa dentro de la red global de manufactura de la farmacéutica.
Como parte del acuerdo, se utilizará la tecnología mRNA never frozen de Pfizer, una formulación que no requiere almacenamiento, ni transporte en temperaturas ultrabajas. Esta característica simplifica la logística de distribución en el país, al reducir las exigencias de la cadena de frío y facilitar el acceso a vacunas en comunidades con infraestructura limitada.