La compra
En enero del 2022, Pemex adquirió la totalidad de la refinería, previo a eso, la petrolera mexicana solo poseía el 50% de activo, pues mantenía una copropiedad con Shell desde 1993, con el mismo porcentaje pero siendo está última empresa la encargada de operar Deer Park.
La finalidad del gobierno mexicano de tener la totalidad del activo respondía a una estrategia de lograr la autosuficiencia energética de México, es decir, que el país fuera capaz de cubrir la totalidad de su demanda de combustibles y ya no depender de la importación, que en su mayoría proviene de Estados Unidos.
Unas de las críticas que surgieron en su momento de la adquisición es que Deer Park tiene contratos de suministro que cumplir con el mercado estadounidense, los cuales no podían cancelarse de un momento a otro, y de hacerlo, implicaría tener que pagar penalizaciones millonarias que volverían inviables la compra del complejo.
Además, se dijo que aunque la totalidad de los combustibles se pudiera envíar a México, la refinería se encuentra geográficamente en Estados Unidos, lo que implica una exportación hacia el mercado mexicano.