Mientras el impacto de los aranceles llega, el directivo se ha percatado que en el arranque del año los competidores han emprendido diferentes estrategias encaminadas a ganar volumen con el stock existente que tienen en el país, de tal manera que las expectativas de ventas al alza para JAC radican en la segunda mitad del año.
De acuerdo con los últimos datos de Inegi, de enero a marzo de este año, la firma registra una baja en ventas de 5% tras comercializar 5,760 vehículos, unidades que se venden bajo el sello de “Hecho en México”.
“En el primer semestre todos están aventando sus armas, bonos, incentivos y todo, y no es que sea ajeno a nosotros, es algo que ya estaba en el plan. No tenemos prisa de generar un volumen inmediato. Estamos aquí, entendiendo las reglas, conociendo nuestro juego y priorizando la estabilidad ante todo. Eso es lo que nosotros buscamos”, sostiene Massri.
En cuanto a producción, JAC registra un descenso de 38.1%, una baja que forma parte del plan de la propia empresa en lo que se ajusta a la turbulencia arancelaria para las otras automotrices y el mercado se estabiliza rumbo a la segunda mitad del año.
“La fábrica está hecha para una sola cosa, que es producir lo que el mercado pide y requiere, no más, porque el peor daño que le puedes hacer a la industria automotriz es sobreinventariarse. Cuando tienes sobreinventario empiezan las malas decisiones y comienzan las cosas que van en contra de la rentabilidad del negocio, entonces la fábrica ensambla lo que el mercado va pidiendo”, reitera.
Hoy la firma trabaja, en el segmento de flotillas, con grandes corporativos como Walmart, Mercadolibre, Amazon y Telmex, entre otros, un listado al que se han sumado en meses recientes trasnacionales como DHL con la entrega de 81 vehículos enfocados al reparto de última milla en diciembre.
Mientras la mayoría de las automotrices nacidas en China hoy se enfrentan a un nuevo golpe fiscal, para JAC la situación es diferente, pues hoy sus planes de negocio están en cómo aprovechar la vorágine que es el mercado mexicano, tanto para su segmento flotillero como el de retail.
“Te podría decir que hoy la gran parte de las empresas en México ya tienen en su flota un JAC o están probando uno. Nosotros buscamos relaciones con ellas a través de los años, de largo plazo. Como nos gusta decirles a ellas, no es un tema de cuánto me vas a comprar o cuál es tu orden de compra: se trata de ser aliados, de ir probando e ir conociendo y ser un aliado a largo plazo”, concluye.