Para VEMO, empresa enfocada en la electrificación automotriz, principalmente en la infraestructura de recarga, la medida llega a cambiar el panorama que había acelerado el viraje hacia los vehículos cero emisiones en los últimos años, en donde el factor precio había sido el principal impulso.
“Al día de hoy no se ha visto todavía el incremento de precios en los vehículos, pero pudiera ser algo que se dé. Efectivamente, son políticas que afectan el precio de entrada de un vehículo y creemos que parte de la razón por la cual en VEMO ha tenido tanto éxito en los últimos años es precisamente por la disponibilidad de modelos en el mercado que tienen un precio accesible, en donde la diferencial de precio entre un vehículo de combustión y un eléctrico no es tan grande”, comenta Constantino Rodríguez, Head Comercial de VEMO, en entrevista con Expansión.
De acuerdo con datos del Inegi, la venta de autos eléctricos en México sumó 20,923 unidades en 2025, cifra que representó el 1.4% del total del mercado automotriz, una proporción baja en comparación con otros países de América Latina como Brasil, en donde los eléctricos llegaron a representar el 5% de participación en el mismo lapso.
Aunque aún están por verse las cartas que se jugarán las automotrices ante los nuevos aranceles y cómo mitigarán el alza en precios, ya se están haciendo ajustes en sus cadenas de valor, logísticas, reduciendo sus márgenes de ganancia o utilizando sus cupos de importación al tener procesos de manufactura en el país, Rodríguez considera que los mayores impactos los tendrán los vehículos de entrada o de menores precios.
“En el momento en que incrementas el precio de venta de un vehículo cuesta más trabajo llegar a ese punto de equilibrio, y si incrementan los precios, definitivamente va a haber un impacto, sobre todo en los de menor precio. Ahí es donde creemos que estará la afectación más grande y eso también tendría una afectación sobre las personas que utilizan el vehículo como un negocio, en plataformas de movilidad, taxis, transporte público en general”, sostiene.
Las marcas que han optado por la manufactura china lideran la oferta de eléctricos en precios de entrada. El vehículo con estas tecnologías más asequible en el país es el E10X de JAC con un precio que parte de los 371,000 pesos, pero como la firma cuenta con una planta de ensamble final en Ciudad Sahagún, Hidalgo, éste no necesariamente subiría de precio.
En el listado continúa el Kiwd E-Tech de Renault, que arranca en un precio de 375,000 pesos, vehículo con el que la marca de origen francés le abrió la puerta a los autos “Made in China” para integrar su portafolio en México. El siguiente en la lista es el Dolphin Mini de la china BYD con un precio a partir de los 399,800 pesos.