El directivo enfatizó que el cambio de imagen no se debe a una crisis interna ni a una dolencia específica. La decisión llegó cuando el negocio registra crecimientos sostenidos, con un margen para ajustar cómo se presenta.
“Partimos de cerca de 28,000 millones de pesos en 2023, pasamos a 42,500 millones en 2025 y el objetivo es acercarnos a los 50,000 millones en 2026. Eso implica un crecimiento de más de 50% en tres años”, dijo.
De acuerdo con su reporte financiero enviado a la Bolsa de Madrid, Mapfre cerró 2025 con un resultado neto de 1,079 millones de euros y un crecimiento en primas de 3.6%, hasta los 29,145 millones. El ROE se ubicó en 12.4% y el ratio combinado en 92.2%, cifras que apuntan a una operación más eficiente y con mayor control técnico.
Aún con ese desempeño, en México no todo fue inercia positiva. Parte del resultado comentado por el CEO también estuvo marcado por un ajuste fiscal.
“Nosotros tuvimos el año pasado un impacto fiscal derivado de un cambio de criterio del SAT sobre el IVA que deducíamos en el pago de prestaciones, tanto en autos como en gastos médicos. Ese criterio cambió y nos obligó a dejar de deducir ese importe”, explicó.
Pero ese ajuste le pegó a todo el sector y, en su caso, terminó reflejándose en los números. “A nosotros nos afectó porque parte del resultado de 2025 se erosionó por ese cambio. No es algo exclusivo de Mapfre, es algo que le pasó a toda la industria”, dijo.
El rebranding de Mapfre, por ende, llega en una industria que también se está moviendo. Los seguros ya no se venden solo por respaldo, sino por qué tan fácil resulta tenerlos en la cabeza, entenderlos y usarlos, a fin de mantenerse vigentes y rentables.
Otras aseguradoras ya han pasado por ese mismo ejercicio en años recientes, Zurich Seguros y General de Seguros son algunas de las que han ajustado su imagen y renovado su flotilla con una intención similar, hacer más claro lo que antes se explicaba con más vueltas.