Parte de este desempeño responde a una estrategia más enfocada. “Destaca frente a otros jugadores del sector por una estrategia mucho más enfocada y disciplinada”, dice Julián Fernández, director de MAR Capital. “Hemos visto muchos cambios en los últimos años porque La Comer ha evolucionado con respecto a las exigencias del nicho de mercado al que está dirigida”, añade.
Ese nicho no es casual. La cadena se dirige a consumidores ubicados en la parte alta de la pirámide, un segmento menos expuesto a los ciclos de desaceleración económica. Para retenerlos, apuesta por una oferta de productos premium y gourmet, donde compite con formatos específicos de otras cadenas, como Chedraui Selecto.
Los resultados reflejan esa estrategia. En 2025, La Comer registró ingresos por 47,625 millones de pesos, un crecimiento de 10% anual. En el mismo periodo, el EBITDA aumentó 15.2% y la utilidad neta 13.8%. La tendencia no es reciente. Desde la pandemia, la compañía ha logrado sostener un crecimiento trimestral por encima del resto del sector.
El impulso también proviene de su expansión selectiva. La empresa ha invertido en el segmento A/B con nuevas tiendas City Market y Fresko, además de incursionar en el negocio restaurantero, sin descuidar la experiencia de compra en sus formatos tradicionales.
“La compañía cuida la rentabilidad, la experiencia de compra y también el posicionamiento en un segmento muy claro, que es la clase media con poder adquisitivo. A diferencia de sus competidores, apuesta por tiendas mejor ubicadas, con surtido diferenciado y productos premium que le permiten sostener tickets promedio más altos”, dice Fernández.