Pese a ello, la rentabilidad logró sostenerse por otro frente, y es que la utilidad bruta creció 7.0% para ubicarse en 9,978 millones de pesos, con un margen de 24.7%, esto es, 215 puntos base por encima del año previo.
El avance, según la minorista, se debe a una mejor mezcla comercial y a eficiencias que permiten compensar el menor ritmo de ingresos.
Por otro lado, el gasto operativo subió 17% y alcanzó 7,616 millones de pesos, presionado principalmente por el costo laboral, en línea con el aumento del salario mínimo.
El incremento redujo el margen de maniobra en el trimestre y obligó a la compañía a absorber parte de esa presión sin trasladarla por completo al consumidor.
En ese equilibrio, el EBITDA o flujo operativo se mantuvo con crecimiento moderado, ya que Soriana reportó 2,871 millones de pesos, con un alza de 1.7% y un margen de 7.1%, lo cual muestra una operación que resiste, pero con menor holgura que en periodos anteriores.
El costo financiero neto bajó 24.6% para ubicarse en 502 millones de pesos, favorecido por mejores condiciones en tasas de deuda y un menor saldo promedio.
Este ajuste ayudó a sostener la utilidad neta, que alcanzó 834 millones de pesos, con un crecimiento de 19.4% y un margen de 2.1% sobre ventas.
La compañía mantiene actividad en frentes paralelos que buscan sostener su posicionamiento. En responsabilidad social, la empresa reportó una inversión de 30.2 millones de pesos a través de su fundación, con impacto en 82 instituciones y más de 80 comunidades en distintas regiones del país.
Asimismo, avanzó en su estrategia ambiental con la expansión de infraestructura para electromovilidad. Durante el trimestre puso en operación 14 nuevas electrolineras, alcanzando 23 estaciones activas en varios estados, con la meta de cerrar el año con 119 puntos de carga.