El especialista añadió que las consecuencias de esta falta de inversión se reflejan directamente en la operación diaria. “Al final eso repercute en todos lados, y lo vemos en el tema de frecuencia y de gravedad de accidentes en Pemex”.
Otro de los problemas señalados es la falta de claridad en el destino de los recursos asignados.
“Pemex irá dando más problemas si no se aumenta el presupuesto de inversión, y eso no va a suceder en este año y posiblemente no suceda en lo que resta del sexenio”, advirtió Ocampo.
Las cifras financieras muestran un aumento en el gasto, pero no necesariamente en su efectividad. Pemex reportó erogaciones por conservación y mantenimiento por 66,950 millones de pesos en el primer trimestre, frente a los 60,450 millones del cierre de 2025.
Sin embargo, estos recursos no están desglosados con precisión. Se distribuyen entre mantenimiento, exploración, pozos no exitosos, inventarios y compra de crudo a terceros, lo que dificulta evaluar su impacto real en la seguridad operativa de la empresa.
Incidentes que se acumulan
En paralelo, los incidentes continúan acumulándose.
Uno de los más graves fue la explosión en la refinería Olmeca, en Dos Bocas, Tabasco, que dejó cinco fallecidos, entre ellos una trabajadora de la empresa y cuatro contratistas.
Las imágenes que circularon posteriormente mostraron una camioneta incendiándose dentro del complejo tras una explosión, en medio de una fuerte lluvia, lo que evidenció la rapidez con la que se propagó el fuego.
La empresa atribuyó el incidente a las precipitaciones, que habrían provocado el derrame de líquidos inflamables y la formación de “aguas aceitosas” que detonaron la combustión.
Semanas antes, en febrero, se registró una fuga de hidrocarburo en un oleoducto que afectó aguas y costas del Golfo de México, y que permaneció activa durante 12 días antes de ser contenida.
El propio director de la empresa reconoció no tener conocimiento inicial del evento hasta que fue denunciado por organizaciones ambientalistas, lo que derivó en la destitución de tres funcionarios.
El 9 de abril, nuevamente en Dos Bocas, se reportó otro incendio, esta vez en la planta coquizadora, el cual fue calificado como menor por las autoridades, pero que se suma a la tendencia de incidentes recurrentes.