La empresa compartió por primera vez el desglose de registros entre los segmentos de pospago y prepago, una diferenciación que la industria considera clave para medir el verdadero alcance de la política impulsada por las autoridades regulatorias.
La compañía presidida por Mónica Aspe detalló que, de las siete millones de líneas vinculadas, 4.1 millones corresponden a usuarios de pospago. Esto significa que el 58.6% de ese segmento ya verificó o actualizó su información personal ante la empresa.
Al cierre de marzo, AT&T contabilizaba 7 millones 88,000 clientes de pospago. Aunque estos usuarios ya habían proporcionado información oficial al contratar el servicio, la regulación actual obliga a validar nuevamente los datos registrados en los sistemas de las operadoras.
El rezago del prepago
El menor avance se observa en el segmento de prepago, donde históricamente existe un menor nivel de identificación de usuarios. De las siete millones de líneas vinculadas, 2.9 millones corresponden a clientes de recargas.
La cifra implica que apenas el 17.3% de los usuarios de prepago de AT&T han realizado el proceso de vinculación telefónica. Al primer trimestre del año, la compañía registró 16.8 millones de clientes en este segmento.
La empresa también reportó una disminución interanual de 3.1% en su base de prepago, equivalente a la pérdida de 541,000 usuarios tras la entrada en vigor de la política de registro telefónico nacional.
Fuentes de la industria consultadas por Expansión señalaron que separar las cifras entre prepago y pospago resulta indispensable para evaluar el impacto real de la medida regulatoria.
Mientras los usuarios de pospago ya entregan documentación oficial al momento de contratar una línea, el principal desafío de la política pública se concentra en el prepago, donde millones de líneas operan bajo esquemas de menor identificación de usuarios.
Las fuentes indicaron que, sin esa diferenciación, resulta complejo medir con precisión el avance efectivo del programa de vinculación telefónica impulsado por las autoridades.
Expansión solicitó la misma información a Telcel y Telefónica, pero ambas compañías aseguraron no disponer de los datos desagregados, pese a tratarse de información vinculada a su operación. Bait no respondió a la solicitud.
El medio también pidió información actualizada a la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones, organismo encargado de transparentar el avance del registro telefónico nacional, pero la entidad no emitió comentarios.