Si se considera que la Asociación Mexicana de Operadores Móviles Virtuales (AMOMVAC) agrupa a 15 empresas con cerca de un millón de usuarios, el costo de un solo intento de registro asciende a 3.45 millones de pesos. En la práctica, cada usuario realiza en promedio tres intentos, lo que multiplica la presión financiera.
Durante el evento Conecta Latam, operadores virtuales reconocieron las dificultades operativas para lograr la vinculación de líneas, en un contexto donde el usuario final muestra resistencia y el proceso técnico implica fricciones.
Riesgos para la economía digital y presión regulatoria
El impacto se amplifica en un mercado con alta concentración. Telcel mantiene el liderazgo en ventas, mientras nuevos jugadores como Bait y la Comisión Federal de Electricidad han intensificado la competencia, reduciendo márgenes para los participantes más pequeños.
Especialistas advierten que la afectación podría extenderse más allá de las telecomunicaciones. Jorge Bravo, presidente de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información, señaló que la incertidumbre radica en cuánto tiempo dejarán de percibir ingresos los operadores ante la posible suspensión masiva de líneas no registradas.
“No sabemos si el gobierno estará dispuesto a otorgar esta prórroga, dado que el registro ha sido una prioridad para la autoridad. Al mismo tiempo, al suspender la línea de un porcentaje elevado de usuarios también se convierte en un problema político. La CRT y el gobierno se están poniendo contra la pared porque ambas opciones —no prorrogar y suspender— ya son polémicas”, advirtió.
El riesgo es particularmente alto en prepago, el segmento dominante del mercado, donde la baja de usuarios tiene un efecto directo en el flujo de recargas, una de las principales fuentes de ingresos para las compañías.
Además, la desconexión de líneas podría afectar a la economía digital. La telefonía móvil no solo es un servicio de comunicación, sino una herramienta de acceso a plataformas laborales y comerciales como Uber, DiDi y Mercado Libre.
Sin conectividad, una parte de los usuarios quedaría excluida de actividades económicas que dependen de aplicaciones móviles, lo que amplifica el impacto social de la medida.
¿Cómo va el registro de líneas?
A pesar de los esfuerzos de la industria, el avance en el registro es limitado. Hasta el 19 de abril, solo 30.2 millones de líneas han sido vinculadas, equivalente al 18.7% de las 161 millones existentes en el país.
AT&T concentra el 29% de esas líneas registradas, con 8.7 millones, mientras que Telcel agrupa el 19%, con 5.7 millones, lo que refleja una adopción aún incipiente frente al universo total de usuarios.
El tiempo juega en contra. Desde la entrada en vigor del registro, el 9 de enero, la industria y los usuarios tienen como fecha límite el 30 de junio para completar el proceso. De no hacerlo, las líneas quedarán restringidas a llamadas de emergencia.