La mudanza operativa impactó de manera importante la disponibilidad de mercancías importadas, especialmente en categorías como ropa y calzado, cuyas ventas cayeron 20% debido a retrasos y problemas de surtido en tiendas.
El ajuste ocurrió en un momento particularmente delicado para el retail mexicano, que enfrentó un menor dinamismo del consumo y un entorno de mayor cautela entre los hogares. Para Liverpool, la combinación de ambos factores golpeó el desempeño de algunas categorías clave y elevó la presión sobre la eficiencia operativa.
Sin embargo, la empresa comenzó a corregir las fallas desde el primer trimestre del año. Gonzalo Gallegos, director de finanzas de la compañía, explicó que el grupo implementó medidas para estabilizar la operación logística y evitar nuevas afectaciones en inventarios.
“Dado que esto comenzó a finales de enero, durante el trimestre tuvimos la oportunidad de implementar acciones correctivas centradas en aspectos como flujos de trabajo, sistemas, optimización, priorización de inventario y algunos recursos operativos adicionales”, dijo el directivo durante una llamada con analistas.
El Mundial como catalizador de consumo
La estrategia no sólo estuvo enfocada en resolver los cuellos de botella operativos. Liverpool también decidió reforzar inventarios de electrónicos para anticiparse tanto a posibles disrupciones en la cadena de suministro como a un esperado incremento de la demanda asociado con el Mundial.
La apuesta responde a un patrón conocido dentro del retail. Los grandes eventos deportivos suelen detonar compras de pantallas, barras de sonido, equipos de audio, consolas y otros dispositivos vinculados al entretenimiento en casa, particularmente semanas antes del arranque de los partidos.
Para Liverpool, la oportunidad llega además en un momento en el que el mercado departamental muestra señales de recuperación. En abril, las ventas de las tiendas departamentales crecieron 13% a tiendas iguales —aquellas con más de un año en operación— y 14.2% a tiendas totales.
El desempeño contrastó con el crecimiento más moderado del comercio minorista en conjunto. De acuerdo con datos del sector, las ventas combinadas de departamentales, autoservicios y especializadas avanzaron 4.4% a tiendas iguales y 6.7% a tiendas totales durante abril.
Esa diferencia es observada con atención por los analistas, quienes consideran que las departamentales podrían verse especialmente beneficiadas por el ciclo de promociones y temporalidades comerciales que acompañan la segunda mitad del año.