El proyecto tiene metas ambiciosas desde su arranque. La producción espera reunir al menos 44,000 asistentes durante esta primera etapa, con un promedio estimado de 4,000 personas por función, apoyado por una preventa que, según sus organizadores, ya muestra señales positivas.
“Ya tuvimos una proyección interesante en la preventa, somos un éxito en wait list, y la gente en esta lista siempre se suma. Estamos esperando el sold out”, dijo David Ferreira, director creativo del espectáculo, a Expansión.
La apuesta ocurre en un momento en que operadores turísticos, espacios culturales y promotores de entretenimiento buscan ampliar la oferta disponible para los millones de visitantes que llegarán a México durante el torneo internacional. En este contexto, la lucha libre aparece como uno de los productos culturales más reconocibles del país.
Lucha libre, dioses y narrativa inmersiva en la Arena México
La propuesta de Mitos en el Ring transforma la dinámica tradicional del combate sobre el cuadrilátero en una narrativa inspirada en dioses, guerreros y personajes del inframundo mesoamericano, con historias que buscan ser comprensibles tanto para aficionados locales como para visitantes extranjeros.
“Es un show totalmente pensado para los aficionados de la lucha libre, para el mexicano que ya conoce este espectáculo y también para el extranjero”, dice Ferreira, quien evitó revelar el monto invertido, aunque aseguró que el proyecto busca obtener ganancias 60% superiores a la inversión realizada.
La producción presenta cuatro relatos inspirados en la cosmovisión prehispánica mexicana. A través de luchas, danza prehispánica y elementos teatrales, el espectáculo recrea conflictos relacionados con la creación del sol y la luna, el origen del maguey y las narrativas sobre los temblores.
Detrás del montaje hubo un proceso acelerado. Ferreira explicó que la conceptualización de personajes y el desarrollo de historias tomó cerca de tres meses, integrando además cortometrajes y recursos audiovisuales que conectan los enfrentamientos dentro del ring.
Cada función contempla cuatro combates: un mano a mano masculino, uno femenino y dos luchas en parejas. En total participan 12 luchadores que interpretan personajes inspirados en figuras mitológicas como Nanahuatzin, Mictlantecuhtli, Xbalanqué y los Señores de Xibalbá.