Un consumidor más cauteloso presiona los resultados
La oportunidad resulta especialmente relevante porque llega en un momento complejo para la industria. Durante el primer trimestre del año, los resultados financieros de varios grupos restauranteros dejaron ver que el consumo sigue lejos de recuperar el dinamismo esperado.
La presión sobre las ganancias fue uno de los denominadores comunes en el arranque del año. En Alsea, operador de Starbucks, Domino’s Pizza, Vips y Chili’s, la utilidad consolidada cayó 61% durante el primer trimestre, en un entorno donde atraer consumidores sigue siendo más difícil y costoso.
Alsea considera que varias de sus marcas tienen espacio para beneficiarse del aumento esperado en movilidad, turismo y consumo fuera del hogar.
“Nos estamos preparando con Chili’s, Starbucks y Domino’s para asegurarnos de capturar a cada cliente que podamos y esto incluye diferentes iniciativas en algunos restaurantes”, dijo Federico Rodríguez, director de Administración y Finanzas de Alsea, durante un encuentro con medios el 15 de mayo.
La presión sobre los resultados no fue exclusiva de un jugador. En otros operadores también aparecieron señales de un consumidor más cauteloso y un entorno más complejo para convertir ventas en ganancias.
CMR, operador de Sushi Itto, Wings y algunos restaurantes Chili ’s —marca que comparte con su rival Alsea a través de una división territorial de unidades— cerró el trimestre con una pérdida neta de 42 millones de pesos, superior a los 20.7 millones reportados un año antes.
Grupo Gigante, que opera cadenas como Toks, Panda Express, Shake Shack y El Farolito, también reflejó ese contexto al registrar una caída de 3.3% en utilidad neta, hasta 377.6 millones de pesos.
Aunque los números son distintos, el reto es similar. Las empresas necesitan nuevos detonadores de consumo. El Mundial aparece como una oportunidad estratégica para recuperar parte del dinamismo perdido durante el arranque del año.
El Mundial como apuesta para reactivar el consumo
Las cadenas restauranteras ven oportunidades distintas dependiendo de su formato. Mientras restaurantes y bares podrían beneficiarse de reuniones vinculadas a los partidos, marcas enfocadas en café, comida rápida o servicio casual esperan capturar un mayor tráfico derivado del turismo, la movilidad en las ciudades sede y un aumento en el consumo fuera de casa.
Para analistas, el torneo sí podría convertirse en un catalizador importante para elevar ventas, aunque difícilmente resolverá los problemas estructurales del consumo.
“Sí esperamos un catalizador en estos meses y se van a cumplir las perspectivas mundialistas, sobre todo en las plataformas con promociones. Sin embargo, ya para el resto del año dependerá mucho de la situación económica”, declara Marisol Huerta, analista bursátil .
Las empresas ya comenzaron a trabajar en promociones, campañas especiales y ajustes operativos para capturar una mayor proporción del gasto adicional que generará el torneo. La pregunta es cuánto durará ese impulso.
“El crecimiento para el resto del año dependerá de la parte económica y yo alertaría sobre los escenarios de revisión a la baja de la parte económica del país. Las empresas irán mencionando si el consumo sigue débil, aunque ya revisaron sus perspectivas en el primer trimestre”, dice Huerta.
Para los operadores restauranteros, el desafío será convertir un evento extraordinario en algo más permanente. El Mundial puede llenar restaurantes durante algunas semanas, pero recuperar consumidores después del torneo seguirá siendo la prueba más compleja.