La lectura detrás de esta apuesta responde tanto al peso turístico del país como al espacio que la empresa considera aún disponible para crecer. Aunque la firma no revela resultados específicos para México, a nivel global reportó ingresos por 1,131 millones de euros , un incremento anual de 2.3% a tipo de cambio constante.
El cambio de estrategia ya comenzó a reflejarse en su operación. Durante el último año, Accor incorporó 17 hoteles en México, expansión que fortaleció particularmente su presencia en destinos turísticos como Los Cabos, Puerto Vallarta, Cancún, Acapulco e Ixtapa.
El movimiento representa un giro para una compañía que históricamente concentró una parte importante de su presencia en ciudades.
“Tenemos más hoteles en ciudades y hay todo un foco en empezar a ser más fuertes y desarrollarnos más en el área de resorts, con hoteles más cercanos a la playa”, explica Suárez.
La expansión ocurre mientras el turismo internacional mantiene dinamismo. De acuerdo con la Secretaría de Turismo, durante el primer bimestre del año México recibió 16.85 millones de visitantes internacionales, un crecimiento anual de 9.3%. Los ingresos por divisas turísticas alcanzaron 6,746 millones de dólares, un avance de 2.2% respecto al mismo periodo del año previo.
Para Accor, la oportunidad también está en captar viajeros internacionales que tradicionalmente se hospedan en cadenas estadounidenses.
“Estoy sorprendido de la cantidad de norteamericanos que hay en este hotel. Todo el tiempo escuchas hablar en inglés”, comenta el directivo.
El Mundial como acelerador
La expansión coincide con la preparación para la Copa Mundial 2026, evento que la compañía ve como un catalizador para elevar ocupación, reconocimiento de marca y gasto turístico.
Accor espera beneficiarse del flujo adicional de visitantes nacionales e internacionales que traerá el torneo y asegura que ya prepara a su operación para ello.
“Nos preparamos como solemos hacerlo para los grandes eventos. Nuestros hoteles están preparados, se realizaron las acciones de marketing correspondientes y esperamos que sea un evento muy relevante para México y también para nuestros hoteles”, afirma Suárez.
Sin embargo, la estrategia va más allá de llenar habitaciones.
La cadena busca transformar sus propiedades en centros de experiencias, gastronomía y entretenimiento para aumentar el gasto por visitante y diversificar ingresos.
“Ya no queremos que el hotel sea solamente un lugar donde se hospeda una persona. Queremos que toda la comunidad cercana pueda disfrutarlo”, explica.