A partir del 1 de julio, las empresas telefónicas comenzarán a restringir llamadas y mensajes SMS en aquellas líneas que no hayan sido registradas. Sin embargo, la nueva Ley en materia de Telecomunicaciones y Radiodifusión contempla un periodo de 120 días para que los usuarios regularicen su situación antes de que las líneas queden limitadas únicamente a llamadas de emergencia.
En los hechos, este periodo funciona como una extensión operativa del plazo original. Y será durante esos meses cuando los operadores definan qué ocurre con millones de números que sigan sin asociarse a una identidad.
Cómo funciona el reciclaje de números
Las telefónicas llevan años reutilizando líneas inactivas. Cuando un usuario deja de pagar o realizar recargas durante largos periodos, el número se desactiva y eventualmente vuelve al mercado para asignarse a otra persona.
Los tiempos cambian según cada operador. Telefónica reutiliza líneas después de 180 días de inactividad; Telcel lo hace tras 246 días, mientras que AT&T espera hasta 365 días.
La lógica detrás del proceso es que los recursos de numeración son limitados y conservar líneas sin actividad genera costos para las empresas. Sin embargo, el nuevo contexto regulatorio cambia las implicaciones del proceso.
Ahora los números estarán asociados a identidades verificadas, lo que convierte el reciclaje en algo más complejo que simplemente reasignar líneas disponibles.
Los riesgos detrás de recibir un número usado
El principal temor de especialistas es que reutilizar líneas sin protocolos homogéneos pueda trasladar riesgos a los nuevos usuarios.
Recibir un número reciclado podría implicar heredar vínculos digitales del propietario anterior, desde cuentas bancarias, aplicaciones, sistemas de autenticación, plataformas digitales hasta historiales de conectividad que nunca fueron desvinculados.
Expertos en ciberseguridad advierten además otros riesgos, como que algunos números reutilizados podrían haber estado relacionados previamente con fraudes, investigaciones o actividades ilícitas, generando problemas para quien los recibe posteriormente.
Un vacío regulatorio
El problema, según los especialistas consultados, es que todavía no existe claridad sobre cuánto tiempo debe pasar antes de que un número suspendido pueda volver al mercado.
Aunque Ley en Materia de Telecomunicaciones y Radiodifusión contempla 120 días adicionales para regularizar líneas no registradas, los lineamientos emitidos por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) en diciembre no incorporan explícitamente ese plazo ni establecen periodos mínimos para reciclar números.
El transitorio sexto únicamente señala que las líneas “podrán ser habilitadas nuevamente siempre y cuando se cumpla con los requisitos” de vinculación, sin precisar tiempos específicos.