Adidas encontró en modelos como Samba y Gazelle una fórmula ganadora para conectar con consumidores que buscaban combinar moda y comodidad. Las siluetas inspiradas en el deporte se convirtieron en un fenómeno global, impulsaron ventas y colocaron nuevamente a la marca alemana en el centro de las tendencias. Sin embargo, mientras esos modelos continúan dominando escaparates y redes sociales, la compañía busca recordar que su origen y su principal apuesta siguen estando en otro lugar: las canchas, las pistas y el rendimiento deportivo.
En México, Adidas ha iniciado una estrategia para reforzar su identidad como marca de performance y aprovechar el crecimiento de disciplinas como el fútbol y el running, dos segmentos que se perfilan como motores de crecimiento para la industria deportiva durante los próximos años.
“Somos una marca que nació en el futbol y nació en performance. Seguimos hablando de performance porque aproximadamente entre 40 y 42% de la población en México practica algún deporte y vemos que ese consumidor busca profesionalizarse cada vez más”, dijo Jorge Dionne, director general de Adidas México.