La CFE lanza Oasis, su primer proyecto de generación con hidrógeno verde para enfrentar los apagones
La empresa estatal apuesta por el hidrógeno verde como una solución para fortalecer la seguridad energética de Baja California Sur y abre la puerta a replicar este modelo de generación en otras regiones aisladas.
La Comisión Federal de Electricidad (CFE) ha decidido apostar por la generación con hidrógeno verde en una de las regiones más vulnerables del país en materia eléctrica. La empresa estatal presentó el proyecto Oasis BCS, una iniciativa que busca reforzar el suministro de electricidad en Mulegé, Baja California Sur, un sistema aislado que históricamente ha enfrentado problemas de abastecimiento y episodios de apagones.
El proyecto representa un cambio de enfoque para la compañía. En lugar de recurrir a centrales de emergencia alimentadas con diésel o combustóleo para atender los picos de demanda, la CFE plantea una solución basada en energías renovables y almacenamiento de energía.
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Oasis BCS contempla la instalación de una central fotovoltaica de 72 megawatts, un sistema de almacenamiento de 20 megawatts, 20 megawatts de electrolizadores y seis megawatts de celdas de combustible de hidrógeno.
De concretarse, se convertiría en el primer proyecto de generación con hidrógeno verde operado por la CFE y uno de los desarrollos más ambiciosos de la empresa en materia de transición energética.
La iniciativa permitiría abastecer de electricidad a aproximadamente 40,000 hogares, evitar la emisión de 94,389 toneladas de dióxido de carbono al año y dejar de consumir alrededor de 23,000 metros cúbicos de diésel y combustóleo anualmente.
Una respuesta para una 'isla energética'
El caso de Mulegé es particularmente complejo. El sistema eléctrico de esta región no está conectado al Sistema Eléctrico Nacional (SEN), por lo que toda la energía que consumen los habitantes y las actividades productivas debe generarse localmente.
Actualmente, la región opera con seis centrales de baja capacidad: dos turbogás, una de combustión interna, una geotérmica, una eólica y una solar. La limitada infraestructura y la dependencia de combustibles fósiles han convertido al suministro eléctrico en un desafío permanente.
“En CFE estamos trabajando para dar una solución que permita aprovechar los recursos naturales de esa región y avanzar hacia un suministro limpio, eficiente y autosuficiente. El propósito que tenemos con este sistema es: en la propia región la electricidad se necesita para comunidades, para disminuir el uso de combustibles fósiles y fortalecer, sobre todo, la seguridad energética de esa región”, dijo Emilia Calleja, directora general de la CFE, durante la presentación del proyecto el pasado 24 de junio.
La apuesta de la empresa ocurre en un contexto de creciente presión sobre el sistema eléctrico de Baja California Sur. De acuerdo con datos del Centro Nacional de Control de Energía (Cenace), la entidad registró este jueves una demanda máxima de 680 megawatts, aunque el organismo no publica cifras específicas sobre el comportamiento de Mulegé.
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Cómo funcionará Oasis
El modelo de operación de Oasis BCS combina varias tecnologías. La electricidad producida por los paneles solares será enviada a electrolizadores, equipos que permiten separar las moléculas de agua en oxígeno e hidrógeno mediante un proceso alimentado con energía renovable.
Posteriormente, el hidrógeno verde será almacenado y utilizado en celdas de combustible para generar electricidad cuando sea necesario e inyectarla a la red de la región.
La principal ventaja de este esquema es que la utilización del hidrógeno verde no produce emisiones contaminantes, ya que el proceso genera únicamente vapor de agua.
“Vamos a aprovechar los recursos que tiene esa región para generar y poder almacenar energía, fortalecer el suministro eléctrico y mejorar las condiciones de vida de los pobladores”, añadió la directora de la CFE.
Con Oasis, sería 28 los proyectos identificados por la Asociación Mexicana de Hidrógeno en el país.(AMH2)
Un proyecto que podría replicarse
Especialistas del sector consideran que la iniciativa responde a las necesidades específicas de un sistema aislado como el de Baja California Sur.
“Creemos que es lo que se debe hacer, impulsar proyectos de energía renovable, de hidrógeno verde, de almacenamiento de energía. Es una muy buena alternativa de generación en esa región, la particularidad de Baja California es que son una ‘isla’ por no estar conectada al sistema, entonces es bueno para hacer generación en sitio y poder cubrir la demanda”, explicó Israel Hurtado, presidente de la Asociación Mexicana de Hidrógeno y Transformación Energética.
El directivo señaló, sin embargo, que todavía será necesario observar la etapa de construcción y la manera en la que el proyecto responderá a las condiciones operativas del sistema eléctrico de la región.
Para la industria del hidrógeno , Oasis BCS también representa una señal de que esta tecnología comienza a ganar terreno dentro de la estrategia energética del gobierno federal.
Hurtado señaló que el proyecto se suma al creciente mapa de proyectos de hidrógeno identificados en el país y que el esquema podría replicarse en otras zonas aisladas, como la Península de Yucatán, o incluso adaptarse a otras fuentes renovables, como la energía eólica.
“Esto habla del impulso que se va a tener en este sexenio; cada vez conocemos más proyectos que se están desarrollando por ahí en diferentes escalas”, puntualizó.