La industria mexicana de vehículos pesados vive uno de los años más complejos de la última década. Ante el impacto que la incertidumbre comercial con Estados Unidos ha tenido sobre la producción, las exportaciones y las ventas, los fabricantes buscan reactivar el mercado interno mediante un aumento de hasta 50% en los aranceles a los camiones provenientes de países con los que México no tiene tratados de libre comercio, principalmente China.
La propuesta, impulsada por la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (Anpact), busca replicar la estrategia que desde el 1 de enero aplica el gobierno para los vehículos ligeros, cuyo ingreso al país quedó sujeto a un arancel de hasta 50% para ciertas importaciones provenientes de economías sin acuerdos comerciales con México. Para el sector de vehículos pesados, los gravámenes actualmente oscilan entre 5 y 20%.
“Lo que nosotros estamos buscando de manera importante es colocar aranceles para aquellos productos que están entrando a México de países con los que no tenemos tratado comercial. Tener un piso parejo… Estamos buscando que se tenga un arancel del 50%. Actualmente está puesto, dependiendo de la aplicación, entre el 5 y el 20%. Nosotros queremos que llegue al 50%”, dijo Rogelio Arzate, presidente ejecutivo de la Anpact, en entrevista con Expansión.