Desde febrero de 2025, el gobierno de Claudia Sheinbaum mantiene un precio objetivo de 24 pesos para la gasolina regular. Posteriormente fijó un límite para el diésel, primero en 28 pesos por litro y después en 27 pesos.
Para sostener esos niveles, Hacienda ha activado reducciones en las cuotas del IEPS, especialmente para la gasolina regular y el diésel. Paralelamente, Pemex ajustó sus precios de mayoreo para facilitar que las estaciones de servicio cumplieran con el acuerdo voluntario de precios.
Durante abril, las diferencias entre los precios de mayoreo ofrecidos por Pemex y los de los importadores privados llegaron a oscilar entre uno y dos pesos por litro.
Para Montufar, esa combinación modifica las condiciones de competencia.
“El gobierno de AMLO solo utilizó una medida de contención que fue a través del IEPS y aplicaba por igual a todos los mayoristas. Pero lo que hace este gobierno es a través del IEPS y a través de Pemex, con la distorsión que se está observando en los precios de mayoreo, que genera esta pérdida de competitividad para el privado”, afirmó.
El especialista agregó que las empresas privadas también han reducido sus márgenes para conservar clientes, aunque considera que esa estrategia difícilmente puede sostenerse.
“Los importadores privados, aunque no puedan llegar al precio objetivo que tiene el gobierno y que tiene Pemex, están empujando por su lado y sí han disminuido sus márgenes, pero es imposible mantenerlos así”, dijo.
Descuentos que favorecen el volumen
Aunque el cese al fuego entre Estados Unidos e Irán se rompió y los ataques volvieron a generar incertidumbre en los mercados energéticos, los precios internacionales todavía permanecen por debajo de los 100 dólares por barril. Sin embargo, especialistas advierten que un nuevo repunte obligaría al gobierno mexicano a ampliar nuevamente los estímulos fiscales y reforzar las medidas para contener el precio de los combustibles.
Marcial Díaz, socio de QUA Energy, señaló que la política de descuentos al mayoreo aplicada por Pemex también ha modificado la dinámica comercial entre las estaciones de servicio.
Según explicó, los mayores descuentos se otorgan a quienes compran mayores volúmenes de combustible, lo que favorece a los grandes grupos gasolineros y empuja a los pequeños empresarios a integrarse a esos consorcios para acceder a mejores condiciones de compra.
“Por eso se están aliando de manera estratégica, porque les conviene; un empresario de dos estaciones no va a poder comprarle a Valero con el descuento que le va a dar Pemex”, afirmó.
De mantenerse un escenario de petróleo caro, los especialistas prevén que la brecha competitiva entre Pemex y los importadores privados continúe ampliándose, mientras el gobierno busca contener el impacto del mercado internacional sobre el precio que pagan los consumidores mexicanos.