“En prepago seguimos viendo una disminución de clientes, que era esperada por el proceso de vinculación de líneas, pero de cara a la segunda mitad del año, seguiremos enfocados en completar exitosamente el proceso de vinculación de líneas móviles”, reconoció el operador de origen estadounidense en un comunicado de prensa.
AT&T reveló que al 13 de junio tiene un avance de 9 millones 30,000 líneas registradas de un total de 24.1 millones de usuarios, lo que equivale al 34.7%. Del total de vinculaciones, 4.8 millones corresponden a pospago de un total de siete millones de clientes que tiene en ese segmento.
La nueva política de vinculación de números , que exige a los usuarios asociar su línea con datos oficiales desde el pasado 9 de enero, comenzó a impactar la base de clientes de las compañías en un segmento que representa el 80% del total de líneas móviles en el país. La resistencia de los consumidores a compartir información personal se tradujo en desconexiones y menor activación de nuevas líneas.
Al 25 de junio, la CRT reportó que 63 millones de líneas habían concluido el proceso de vinculación, apenas 39.1% del universo estimado. De ese total, 40.2 millones correspondían a líneas de prepago y 22.8 millones a pospago, lo que significa que todavía permanecían pendientes de registro 98 millones de líneas.
Ante el bajo nivel de cumplimiento, particularmente entre las líneas de prepago, la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) anunció una prórroga hasta diciembre.
La autoridad definió un calendario escalonado para las líneas de prepago que aún no han sido registradas, de manera que el trámite deberá completarse entre agosto y diciembre, según el último dígito del número telefónico.
Especialistas han señalado a Expansión que, más allá de la ampliación del plazo, el reto central sigue siendo la falta de claridad en la política pública y la limitada comunicación de los beneficios del registro, lo que ha contribuido a un nivel de adopción menor al esperado.
A ello se suman dudas sobre la implementación operativa del proceso, incluyendo criterios dispares entre operadores y cuestionamientos sobre la validación de líneas sin el consentimiento expreso de los usuarios, factores que han alimentado la incertidumbre en torno al registro.