En México, las posiciones orbitales asignadas al país, así como las bandas de frecuencias vinculadas a ellas, son consideradas recursos estratégicos bajo el control del Estado . Este principio está establecido en el artículo 28 de la Constitución y fue conservado en la nueva Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, al formar parte del dominio público de la nación.
Aunque empresas públicas y privadas pueden operar satélites desde esas posiciones, únicamente pueden hacerlo mediante concesiones otorgadas por el Estado. Actualmente, compañías como Viasat y SES utilizan recursos orbitales bajo este esquema.
El crecimiento del New Space presiona cambios regulatorios
La industria espacial atraviesa una transformación impulsada por empresas privadas como SpaceX, Blue Origin y Virgin Galactic, que han reducido los costos de lanzamiento, desarrollado nuevas tecnologías y ampliado las aplicaciones comerciales de los servicios espaciales.
En paralelo, las constelaciones satelitales de órbita baja han modificado la prestación de servicios de conectividad, lo que obliga a las empresas interesadas en competir en estos mercados a obtener autorizaciones regulatorias en cada país y coordinar el uso del espectro con los operadores existentes.
De acuerdo con la consultora McKinsey, la rapidez con la que estos procesos se desarrollan depende del marco regulatorio de cada gobierno, lo que puede acelerar o retrasar la entrada de nuevos competidores.
Además de ofrecer conectividad, las empresas privadas buscan que los gobiernos accedan a servicios de seguridad nacional, comunicaciones críticas y otras aplicaciones estratégicas mediante soluciones satelitales, como alternativa o complemento a las redes terrestres de fibra óptica.
Esta evolución ha impulsado las perspectivas de crecimiento del sector. El Foro Económico Mundial estima que la economía espacial alcanzará un valor de 1.8 billones de dólares hacia 2035.
Proponen transparentar los recursos orbitales disponibles
Como parte de la consulta pública que realiza la CRT para diseñar un nuevo proceso de subasta de espectro, Picazo propuso que el regulador publique un inventario de los recursos orbitales disponibles para México.
El especialista también planteó dar a conocer cuáles posiciones orbitales se encuentran en proceso de coordinación internacional ante la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT).
“Esta información permitiría identificar qué activos pueden ponerse a licitación, dar mayor certidumbre a los inversionistas y facilitar la entrada de nuevos operadores al mercado satelital”, aseguró el especialista en el documento enviado al regulador.
A su juicio, contar con esta información fortalecería la transparencia del mercado y permitiría diseñar procesos de asignación que incentiven una mayor competencia.