La primera etapa arrancará en las principales ciudades del país y posteriormente se extenderá hacia corredores carreteros mediante un esquema que la empresa describe como una “onda expansiva”.
Una infraestructura pensada para la siguiente generación
Aunque los primeros cargadores comenzarán a instalarse este año, los modelos actualmente comercializados por BYD en México todavía no podrán aprovechar toda la capacidad del sistema.
Por ejemplo, vehículos como el Dolphin Mini podrán conectarse sin inconvenientes gracias al estándar de carga GBT, pero sus baterías limitarán la velocidad de recarga. Aun así, obtendrán tiempos menores respecto a los cargadores rápidos disponibles actualmente.
“¿Lo vas a poder cargar en cinco minutos? No. Pero te va a dar una carga mayor que la de carga rápida que hoy tenemos”, explicó Arturo Gutiérrez, director de Red de Distribuidores de BYD México.
De acuerdo con el ejecutivo, mientras un vehículo actual puede requerir alrededor de 40 minutos para una carga rápida, con los nuevos equipos el tiempo podría reducirse a entre 25 y 30 minutos. Conforme lleguen los nuevos modelos desarrollados para esta arquitectura eléctrica, podrán aprovechar completamente el sistema de Flash Charging.
“Primero va a ser el cargador y luego el vehículo… Poco a poco se va a ir introduciendo la nueva generación de vehículos compatibles con Flash Charging”, señaló.
La tecnología detrás de los cinco minutos
La capacidad de reducir drásticamente los tiempos de recarga no depende únicamente del cargador. BYD desarrolló la tecnología Flash Charging junto con la segunda generación de su Blade Battery 2.0, una combinación que permite entregar hasta 1,500 kilowatts de potencia mediante un solo conector.
La automotriz presentó ambas tecnologías tras seis años de desarrollo con el objetivo de eliminar dos de las principales barreras que aún frenan la adopción de los vehículos eléctricos: los tiempos de recarga y el desempeño de las baterías en condiciones extremas de temperatura.
Durante la presentación global, Wang Chuanfu, presidente y fundador de BYD, afirmó que el objetivo de la empresa es que “el tiempo de carga de un vehículo eléctrico sea tan corto como el tiempo que toma cargar combustible”, una de las principales barreras para acelerar la adopción de esta tecnología.