“Posiblemente, la inversión inicial de un auto 100% eléctrico es más alta que la de uno a gasolina. Sin embargo, los costos de operación cambian la ecuación. El simple hecho de cargar el kilowatt-hora a un costo menor frente al litro de combustible permite recuperar la inversión en 12, 14 o hasta 18 meses. Dependiendo del uso que le des al vehículo, puedes amortizar esa diferencia. Tenemos un costo total de propiedad muy bajo”, comenta en entrevista con Expansión.
La compañía con sede en Shenzhen, China, observa en los objetivos ambientales de los grandes corporativos uno de los grandes impulsos de este segmento, así como los beneficios operativos que representan los autos de nuevas tecnologías.
En el caso del BYD Dolphin Mini, el modelo eléctrico más asequible de dentro de su portafolio en México y Ríos destaca que es el modelo más utilizado de la marca en plataformas de transporte como Uber o Didi, argumenta que el costo por kilómetro recorrido empieza en los 35 centavos, mientras que en un auto tradicional a gasolina el costo por kilómetro varía de 1 a 3 pesos.
Pero más allá de las plataformas de movilidad, BYD ha encontrado un área de oportunidad para su segmento de flotillas en empresas como Lala, Cemex y FEMSA, con quienes ya trabaja, así como con farmacéuticas como AstraZeneca y Novartis.
“En México hay muchas empresas transnacionales y multinacionales que están migrando gradualmente hacia vehículos más limpios porque buscan reducir su huella de carbono. Algunas quieren convertirse en compañías con flotillas 100% eléctricas para 2026 o 2027, e incluso hacia 2030, dependiendo del tamaño de sus operaciones”, añade.
BYD llegó a México hace tres años con una oferta limitada a dos vehículos eléctricos: el SUV Tang y el sedán Han. Con el paso del tiempo, la compañía ha ampliado su portafolio con nuevas tecnologías, incluidos híbridos enchufables, y una gama más diversa que abarca desde autos compactos hasta pickups.
Para Ríos, la empresa ha logrado abrirse paso en el segmento de flotillas gracias a la amplitud de su oferta. Desde abril de este año, tras el lanzamiento del Yuan Pro DM-i, su SUV más accesible, la marca cuenta con un portafolio de 11 modelos.
Aunque la empresa todavía no reporta cifras al Inegi, como sí lo hacen otras automotrices, debido a decisiones tomadas desde su casa matriz, estimaciones de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) ubican a BYD como la octava marca más vendida del país, con una participación de mercado de 4%.