El problema detrás de las pérdidas: crudo pesado y combustóleo
La baja rentabilidad de la refinación mexicana responde principalmente a dos factores: los ingresos por venta de combustibles y los costos asociados a la operación.
En el costo de ventas influyen elementos como el precio del crudo utilizado como materia prima, el consumo de energía de las plantas y los gastos laborales. Del lado de los ingresos están los combustibles obtenidos, pero también productos de menor valor como el combustóleo.
“Lo que se observa en el comportamiento de las refinerías mexicanas es que el costo de ventas siempre es superior al volumen de las ventas”, explicó Sánchez Lugo.
Uno de los principales problemas es la dieta de crudo que reciben las refinerías nacionales. La mayor parte del petróleo producido por México es pesado, mientras que varios de los complejos instalados en el país no están diseñados para procesar eficientemente este tipo de materia prima.
A esto se suma la alta generación de combustóleo, un subproducto con menor demanda y valor comercial frente a otros petrolíferos como gasolina, diésel o turbosina.
“El sistema nacional de refinación llega a reportar hasta un 30% de combustóleo del total de su producción de petrolíferos, el cual es un subproducto de bajo valor que ya casi no se consume”, indicó el especialista.
“Lo seguimos produciendo y hace que no tengamos las ventas necesarias para superar el costo de ventas”, añadió.
De acuerdo con cifras de Pemex, en mayo la elaboración de petrolíferos en México alcanzó 967,604 barriles diarios. De ese volumen, 128,712 barriles diarios correspondieron a combustóleo, equivalente a 13.3% de la producción total.
Operar más no siempre significa ganar más
Sánchez Lugo explicó que una refinería no necesariamente debe operar al máximo de su capacidad cuando las condiciones del mercado son desfavorables, ya que aumentar la producción puede profundizar las pérdidas.
“Cuando el crack spread es muy alto, la utilización de una refinería eficiente puede bajar hasta un 50%; pero cuando el mercado es muy desfavorable y vemos un crack spread de hasta 5 dólares, la utilización debe subir hasta el 90% para lograr algo de rentabilidad en la refinería”, afirmó.
El punto clave, agregó, es que las plantas deben operar por encima de su punto de equilibrio para generar valor.
“Siempre que una refinería opera debajo del punto de equilibrio está operando con pérdidas, y es lo que le pasa a la mayoría de las refinerías en México”, concluyó.