La basura espacial que queda alojada en el mar puede contener mercurio y otros metales pesados. Los residuos y el agua son consumidos por los animales marinos provocándoles la muerte, pero también existe el riesgo de que especies de pesca acumulen contaminantes en su organismo.
La Starbase, el complejo de despegues espaciales de SpaceX ubicado en Boca Chica, Texas, se localiza a unos cinco kilómetros al norte de la desembocadura del Río Bravo, punto colindante con el extremo norte de la Playa Bagdad.
“Las corrientes de viento que tenemos actualmente es probable que la basura espacial lleguen entre 24 y 72 a Playa Bagdad”, advirtió el presidente de Conibio Global.
Hasta ahora, SpaceX no ha emitido comentarios sobre la caída del propulsor del Starship Super Heavy en territorio mexicano, y solo ha señalado a través de su cuenta oficial de X que el amerizaje fue exitoso.
Sin embargo, Elías Ibarra aseguró que en territorio nacional hay embarcaciones de SpaceX que se dirigen al punto donde explotó el propulsor para tratar de recuperar la basura espacial.
Hasta ahora la organización ambiental y Asociaciones como Greenpeace han utilizado las protestas en embarcaciones cercanas a la base de SpaceX como uno de sus principales mecanismos para frenar los lanzamientos de la compañía, gracias a que los Tratados Internacionales estipulan que no se puede ejecutar una misión espacial si hay humanos cercanos a la actividad.
Esta regla ya permitió retrasar algunos lanzamientos e incluso que el propulsor de la Starship explote en territorio estadounidense.