El presidente del CEG pide evitar una lectura de esta cautela como una pérdida generalizada de confianza en México. Las multinacionales instaladas en el país, sostiene, mantienen sus plantas, proveedores y equipos de trabajo, además de sus compromisos de largo plazo.
“Esta cautela en las decisiones de mayor escala no debe interpretarse como una salida de inversión ni como una pérdida generalizada de confianza en México. Las empresas que ya operamos en el país estamos manteniendo nuestras plantas, nuestros proveedores, nuestro talento y nuestros compromisos construidos durante muchos años”, señala.
La diferencia está en el horizonte de cada proyecto. Las inversiones de corto plazo, vinculadas con operaciones ya aprobadas, continúan a un ritmo normal. Las de mediano plazo, relacionadas con ampliaciones de capacidad, modernización de líneas, incorporación de tecnología o desarrollo de proveedores, requieren análisis adicionales.
En las inversiones de largo plazo —como nuevas plantas o grandes complejos industriales— el T-MEC es solo una de las variables que determinan la decisión.
El T-MEC no resuelve todos los pendientes
Para el CEG, la competitividad de México no puede depender exclusivamente de las condiciones comerciales con Estados Unidos y Canadá. El país cuenta con ventajas estructurales, como su ubicación geográfica, su capacidad manufacturera, el talento y la experiencia acumulada en tres décadas de integración regional.
Pero esas fortalezas necesitan acompañarse de condiciones internas que permitan convertirlas en nuevos proyectos.
La disponibilidad de energía competitiva, infraestructura, agua, seguridad, certeza jurídica, certidumbre fiscal, regulación ambiental y estabilidad regulatoria son algunos de los factores que las empresas consideran antes de comprometer inversiones de gran escala.
“Cuando nos vamos a las inversiones de largo plazo, es donde las condiciones y reglas comerciales, pero también la certeza jurídica, fiscal, ambiental y operativa, la disponibilidad de energía, infraestructura, agua, seguridad y talento, hacen que en algunas industrias y empresas tenga total sentido ese ‘wait and see’”, afirma Bravo.
Por ello, el organismo empresarial considera que la revisión del T-MEC debe avanzar en paralelo con una agenda interna que permita mejorar las condiciones para invertir y operar en México.
El CEG señala como prioridades la implementación de los cambios en materia energética, judicial y laboral, la ejecución del plan nacional de infraestructura y el fortalecimiento de la seguridad.