“Hoy los autoconsumos no tienen permisos, solo hay 326 permisos de autoconsumo vigentes, y se estima que hay miles regados a lo largo del país. Ahora lo que se va a buscar es ayudarlos a regularizarse pero seguramente habrá que pagar una multa y las multas son millonarias”, expuso Marcial Díaz, socio de QUA Energy Consulting.
Alberto Valdiviezo, director general de FRUIZeHIJOS, dijo a Expansión que las estimaciones del sector ubican en alrededor de 10,000 el número de autoconsumos que no operan de manera regular, aunque otras evaluaciones elevan la cifra hasta 20,000 instalaciones en el país. La magnitud del universo llevó a la autoridad a poner en marcha un mecanismo para intentar incorporar a estas instalaciones a la regulación.
La CNE lanzó el “ Programa de registro de personas que cuentan con instalaciones en las que se realiza la actividad de despacho para autoconsumo”, un esquema voluntario que está disponible desde el 12 de agosto y permanecerá abierto hasta el 31 de diciembre de 2026.
El objetivo es identificar a las empresas y personas que realizan actividades de despacho de combustible para su propio consumo sin contar actualmente con un permiso, para posteriormente avanzar hacia su regularización.
“Se trata de un gran esfuerzo de las autoridades y de los regulados para obtener los permisos, es una etapa de transición por la regulación que se tiene que desarrollar”, dijo Valdiviezo.
¿Cuándo surgen los autoconsumos?
Su inicio se remonta a los años 90, cuando Pemex que era el único jugador en el país en materia de combustibles y de la logística de toda la cadena de valor, quien otorgaba una especie de licencias para que las empresas pudieran realizar almacenamiento de combustible en sus instalaciones.
Posteriormente, con la reforma energética de 2014, en la Ley de Hidrocarburos se estableció la posibilidad de solicitar permisos de almacenamiento de combustibles para usos propios.