Peñoles extrae 8,400 toneladas al día en la mina Velardeña, pero solo 3% tiene valor económico
El complejo, que es la segunda mina productora de zinc a nivel nacional, inició operaciones en 2013 y, con las reservas actualmente identificadas, podría mantener su actividad hasta 2035.
Aproximadamente unas 252 toneladas diarias son las que se obtienen como producto de valor minero, el resto va de nuevo a mina como relleno.(Diana Gante)
Cuencamé, Durango.— Peñoles extrae cada día unas 8,400 toneladas de material de la mina Velardeña, en Durango, pero solo 3% tiene valor económico. Alrededor de 252 toneladas corresponden al zinc, mientras que el resto del material regresa al interior del complejo para utilizarse como relleno y dar soporte a las zonas de explotación.
El complejo produce actualmente alrededor de 2 millones 800,000 toneladas al año y recupera, además del zinc, otros minerales. Sin embargo, su participación dentro del material extraído es todavía menor: el cobre representa aproximadamente 0.15%, el plomo 0.26%, mientras que la recuperación de plata es de apenas 14 gramos por tonelada.
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La operación funciona a través de cinco bocaminas activas, Rami, Fantasma, Pilotos, Antares y Santa María, desde donde se extrae el material del yacimiento hacia la superficie. Sin embargo, en Velardeña la mayor parte del material extraído termina nuevamente dentro de la mina.
“Es aproximado, pero todos esos porcentajes pueden cambiar de una zona a otra. Y el resto va como relleno interior de mina para soporte”, detalló a ExpansiónJuvenal Lira, superintendente de la mina de Velardeña.
Sin embargo, el 3% de material con valor económico que recupera Valardeña se encuentra dentro de un rango habitual en la minería, en donde, dependiendo del tipo de yacimiento y el metal que se explote, la proporción puede rondar entre 2 y 5%.
Una mina que busca extender su vida útil
Velardeña, que pertenece 100% a Peñoles y es la segunda mina productora de zinc a nivel nacional, inició operaciones en 2013 y, con las reservas actualmente identificadas, podría mantener su actividad hasta 2035. Sin embargo, esa fecha no representa necesariamente el final de la operación
La vida de una mina puede extenderse conforme se descubren nuevos cuerpos mineralizados y se incorporan reservas a la explotación. Por eso, Peñoles mantiene un programa permanente de exploración en el complejo.
“(La vida de la mina) depende de la exploración. Diariamente estamos explorando, tenemos presupuestos de exploración de unos 12,000 a 13,000 metros al año. Eso es justo el corazón de esta actividad, eso va a generando nuevas reservas”, explicó Lira.
El mineral extraído pasa primero por un proceso de trituración para disminuir su tamaño y, posteriormente, a un proceso de molienda.(Diana Gante)
Los trabajos de exploración que se realizan dentro de la concesión vigente permiten a la empresa buscar nuevas reservas sin necesidad de obtener una nueva concesión, de acuerdo con el superintendente.
El costo de sacar el mineral
La extracción también representa un desafío tecnológico y de costos para la compañía. En 2023, Peñoles puso en operación en Velardeña la primera pala eléctrica de este tipo en el país, una maquinaria utilizada para las labores de minería subterránea que funciona con baterías en lugar de diésel.
El equipo tiene un rendimiento similar al de una pala convencional impulsada por diésel, aunque su costo de adquisición puede ser hasta dos veces mayor. La apuesta de la empresa es que el menor consumo de combustible permita recuperar gradualmente esa diferencia de inversión.
Se trata de la primera pala eléctrica que llegó a México, traída por Peñoles para el complejo Velardeña.(Diana Gante)
La pala también incorpora sistemas de seguridad basados en tecnología de proximidad, que alertan al operador cuando detectan personas cerca del equipo.
Por ahora, Peñoles no tiene contemplada la adquisición de otra pala eléctrica para Velardeña. La compañía considera que no existe una necesidad adicional de maquinaria de este tipo y también toma en cuenta el costo que implica incorporar un segundo equipo.
En términos de desempeño, la electrificación tampoco representa una pérdida de capacidad. El torque de la pala eléctrica es comparable con el de una máquina a diésel y puede incluso ser superior.
“Uno a diésel tiene unas 600 libras de torque, y la eléctrica puede estar un poco más arriba”, destacó Lira.