¿Quién es el dueño de Little Caesars en México? Así creció la pizzería que cumple 20 años
La cadena estadounidense comenzó como una pequeña pizzería familiar en Michigan y llegó a México mediante un modelo de franquicias que hoy suma más de 700 unidades.
Hace 20 años, una cadena estadounidense de pizzas llegó a Ciudad Juárez, Chihuahua con la propuesta de ofrecer una pizza caliente, lista para llevar y sin tener que esperar a que la prepararan.
Ese modelo, conocido como Hot-N-Ready, terminó convirtiendo a Little Caesars en una de las cadenas de pizzas más reconocidas en México.
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La historia comenzó con una cita a ciegas
Mucho antes de llegar a México, Little Caesars comenzó como un negocio familiar en Michigan, Estados Unidos.
En 1954, Mike Ilitch y Marian Bayoff se conocieron durante una cita a ciegas organizada por el padre de Mike. Cinco años después, en 1959, la pareja utilizó sus ahorros para abrir una pequeña pizzería en Garden City, un suburbio de Detroit.
La empresa comenzó a crecer mediante un modelo que sería fundamental para su expansión: las franquicias.
En 1962 abrió su primera franquicia en Warren, Michigan. Siete años después, Little Caesars ya tenía 50 restaurantes y había comenzado su expansión internacional con una unidad en Canadá.
Con el paso de los años, los Ilitch también construyeron otros negocios alrededor de la compañía. El grupo familiar amplió sus actividades hacia la distribución de alimentos, bienes raíces, entretenimiento y deportes.
Así llegó Little Caesars a México
La primera sucursal abrió en Ciudad Juárez, Chihuahua, y llevó al país el concepto Hot-N-Ready que Little Caesars había lanzado en Estados Unidos en 1997.
El modelo encontró espacio entre los consumidores mexicanos y permitió que la marca comenzara a expandirse mediante franquicias.
Durante los primeros años el crecimiento fue gradual. Después, la compañía aceleró la apertura de establecimientos hasta convertirse en uno de los principales jugadores del mercado de pizzas en México.
El modelo Hot-N-Ready permitió a Little Caesars diferenciarse con pizzas listas para llevar.(Alex Wong/Getty Images)
Para 2025, la marca ya había superado las 700 unidades en el país, de acuerdo con información reportada por Expansión, con presencia en los 32 estados.
Entonces, ¿quién opera Little Caesars en México?
Little Caesars no funciona en México como una sola empresa que sea propietaria de todas las sucursales. Su crecimiento se ha apoyado en franquiciatarios, que operan restaurantes bajo la marca y siguiendo sus estándares, procesos y modelo de negocio.
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Uno de esos operadores es PCSAPI, un grupo franquiciatario fundado en 2007 que actualmente tiene presencia en México, Puerto Rico, República Dominicana y Colombia. La empresa señala que opera sus restaurantes bajo las pautas y políticas de Little Caesars.
Otro caso es Cafrema Foods, compañía fundada en 2008 que operaba restaurantes de Little Caesars en el norte de México.
Cafrema llegó a tener más de 85 sucursales en seis estados, de acuerdo con información de la propia compañía.
Un operador de Little Caesars cambió de dueño
En 2025, Aero Caesar México adquirió Cafrema Foods, la operación fue autorizada por la entonces Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece), que analizó la concentración bajo el expediente CNT-037-2025.
El acuerdo permitió a Aero Caesar entrar al mercado mexicano a través de una plataforma que ya operaba restaurantes de Little Caesars. Los accionistas originales de Cafrema conservaron una participación minoritaria dentro de la nueva estructura.
La cadena estadounidense utiliza un modelo de franquicias para expandirse en México.(Little Caesars/Facebook)
¿Por qué se hizo tan popular Little Caesars?
Little Caesars lo lanzó en Estados Unidos en 1997 y lo llevó a México con su llegada en 2006. La propuesta eliminó una parte de la espera tradicional de las pizzerías: tener producto listo para que el cliente simplemente llegara, pagara y se lo llevara.
A esto se sumó una estrategia basada en precios competitivos y un menú relativamente sencillo, factores que ayudaron a que la marca se volviera una opción frecuente para reuniones, fiestas y comidas familiares.
La propia empresa también convirtió una de sus promociones en parte de su identidad. En 1979 lanzó una oferta de dos pizzas por el precio de una y acompañó la campaña con la frase “Pizza! Pizza!”, que terminó convirtiéndose en uno de los elementos más reconocibles de la marca.
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Hoy, Little Caesars es identificada como una de las opciones más económicas para poder comer pizza, pero además su apodo entre los consumidores mexicanos le dieron a la marca una identidad única al ser bautizada como “Liru Sisa”.