Primero fue una lista de personas que tenían teléfono
En 1891 apareció en México la Lista No. 1 de suscriptores, un registro de las personas y establecimientos que tenían una línea telefónica. Hoteles, restaurantes y comercios quedaron reunidos en sus páginas para que otros usuarios pudieran localizarlos.
Seis años después llegó la publicidad. En 1897 se incorporó una sección clasificada para anunciantes, donde los negocios podían destacar sus productos o servicios.
Con los años, los anuncios convirtieron al directorio en un registro de la actividad comercial mexicana. Sus páginas reunieron desde distribuidores de carbón y dulcerías hasta fabricantes de máquinas de escribir, calculadoras y otros productos que aparecieron conforme avanzaba la tecnología.
El amarillo que nació por accidente terminó convirtiéndose en la marca
En 1946 nació Teléfonos de México a partir de la integración de empresas del sector. TELMEX comenzó operaciones el 1 de enero de 1948 y el directorio quedó vinculado a la nueva compañía.
Dos años después ocurrió uno de los episodios más curiosos de su historia. En 1950, una escasez de papel blanco llevó a imprimir el directorio comercial en amarillo. El público aceptó el cambio y ese color terminó convirtiéndose en su característica más reconocible.
Para las décadas de 1970 y 1980, sus páginas eran un espacio publicitario de gran relevancia. La agencia Alazraki creó el eslogan “Sí funciona y funciona muy bien”, que quedó asociado con la publicación.
La Sección Amarilla terminó dentro del imperio de Slim
En 1991, Grupo Carso adquirió Teléfonos de México. Sección Amarilla quedó integrada al grupo empresarial de Carlos Slim , justo cuando se cumplía un siglo de aquella primera lista de suscriptores.
Una nueva tecnología estaba a punto de poner a prueba el negocio.
Internet convirtió en problema lo que antes era la solución
Para una empresa cuyo directorio reunía información de negocios en miles de páginas, la posibilidad de encontrar esos datos mediante una búsqueda en internet representaba una competencia directa.