La estructura presupuestaria contrasta con el mandato para el que fue creada LitioMX. El organismo surgió en agosto del 2022 , cuando López Obrador decretó la nacionalización del litio y reservó al Estado las actividades de exploración y explotación del mineral.
El decreto estableció que no se otorgarían concesiones, licencias, contratos, permisos o autorizaciones en zonas donde existieran yacimientos de litio. También otorgó a LitioMX atribuciones para elaborar programas estratégicos de exploración, explotación, beneficio y aprovechamiento del litio, así como para desarrollar su cadena de valor económico.
A cuatro años de su creación, esas tareas todavía no se han traducido en una actividad extractiva ni en una cadena industrial alrededor del mineral.
El primer eslabón sigue sin definirse
Uno de los pendientes centrales es conocer con precisión cuánto litio tiene México y dónde se encuentran sus reservas. Hasta ahora, LitioMX y el Servicio Geológico Mexicano (SGM) no han determinado formalmente las reservas probables de litio del país ni su ubicación precisa.
Tampoco existe un registro de avances en otra de las atribuciones establecidas para LitioMX, la investigación y desarrollo de tecnología para el aprovechamiento y utilización del mineral.
La falta de recursos propios no necesariamente significa que toda la exploración tenga que ser financiada directamente por LitioMX. Armando Alatorre, profesor del Instituto Politécnico Nacional y de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, considera que otras instituciones podrían asumir parte de esas tareas.
“Yo entiendo que LitioMX funciona como un coordinador, pero no está haciendo directamente el trabajo ni los gastos, sino que recae en los centros de investigación”, explicó.
En el caso de la exploración y determinación de reservas, el especialista señaló que el Servicio Geológico Mexicano podría aportar recursos para esa actividad, mientras que Pemex y el Instituto Mexicano del Petróleo (IMP) podrían participar en la investigación de litio contenido en salmueras.
La falta de una estructura operativa con recursos para inversión también limita la posibilidad de que LitioMX avance hacia la siguiente etapa de su mandato, el desarrollo de una cadena de valor.
“Desde la creación de LitioMX siempre se habló de la cadena de valor del litio, y una de las grandes preguntas que salió es en dónde termina la cadena, y parece que conforme los hechos está más enfocada a la cuestión de los autos (y las baterías de los mismos)”, comentó Alatorre.
El decreto de creación contempla que los recursos de LitioMX provengan tanto de las asignaciones presupuestarias como de los ingresos que obtenga por la exploración, extracción, beneficio del litio y las cadenas de valor económico. Hasta ahora, la empresa estatal no genera ingresos por esas actividades.