El grupo alemán está ejecutando una transformación global bajo el denominado Plan Futuro 2030, con el que busca reducir costos, elevar los volúmenes por modelo y mejorar su rentabilidad.
Una de las partes centrales del plan consiste en reducir la variedad de vehículos, versiones y configuraciones. Para 2035, el Grupo Volkswagen prevé que su cartera de modelos sea hasta 50% más pequeña, mientras que la complejidad de sus opciones de equipamiento se reducirá hasta 75%.
La transformación busca concentrar los recursos en productos con mayor atractivo comercial, tecnológico y de diseño, desde vehículos de entrada hasta modelos de lujo.
En Puebla, esa lógica global se encuentra con una planta que también necesita adecuar su capacidad a la demanda de sus mercados principales. El nuevo contrato colectivo llega en medio de una discusión más amplia sobre cuánto cuesta producir un vehículo, cuánta capacidad necesita Volkswagen y cómo repartir entre empresa y trabajadores el costo de ese ajuste.
Los trabajadores ya habían dicho que no
El primer convenio, firmado el 26 de agosto, contemplaba una propuesta de 4.30% de incremento directo al salario, mientras que el resto del aumento se otorgaría mediante prestaciones.
Cuando llegó el momento de someterlo a consideración de los trabajadores, el 11 de septiembre, el rechazo alcanzó alrededor de 73% de los votos válidos. Participaron 5,925 trabajadores. De ellos, 4,327 votaron en contra y 1,580 a favor, mientras que se registraron 18 votos nulos.
La votación devolvió la negociación a la mesa y mantuvo vigente la amenaza de una huelga. Las conversaciones contaron con la mediación del equipo de conciliación del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, cuyos representantes acompañaron el proceso.
El resultado fue el acuerdo que ambas partes ratificaron este 2 de octubre: 13.16% de incremento global y una vigencia de 24 meses.
Volkswagen sostuvo que se trata del “máximo esfuerzo viable” dadas las condiciones que enfrenta el grupo.
“Concretar este acuerdo enviaría una señal positiva al consorcio, demostrando que el equipo en México es consciente y empático con las circunstancias por la que atraviesa nuestro corporativo a nivel mundial”, dijo Stephan Meier, vicepresidente ejecutivo de Recursos Humanos y Organización de Volkswagen de México.
El sindicato será ahora el encargado de comunicar los detalles a los trabajadores y de convocar una segunda votación para ratificar el convenio, conforme a lo que establece la legislación laboral. El acuerdo, por tanto, todavía tiene un paso pendiente.