Volkswagen tampoco plantea una gama idéntica para todos los mercados. El grupo está ajustando sus plataformas, arquitecturas electrónicas, sistemas de asistencia al conductor y software a las necesidades de los hemisferios occidental y oriental.
La apuesta por vender más de cada modelo
La reducción de la cartera responde también a una necesidad financiera. Volkswagen pretende concentrar sus recursos de desarrollo y producción en un menor número de vehículos para incrementar el volumen fabricado por modelo.
Con menos plataformas, variantes y configuraciones, la empresa espera repartir los costos de desarrollo entre un mayor número de unidades, al mismo tiempo que simplifica sus procesos industriales y de suministro.
El objetivo es que los modelos que permanezcan en la oferta tengan un mayor peso comercial y sean capaces de generar mejores economías de escala.
Arno Antlitz, director financiero del Grupo Volkswagen, reconoció en un comunicado que las medidas de reducción de costos implementadas hasta ahora no son suficientes frente al escenario económico y geopolítico.
“Debemos, en cambio, reestructurar radicalmente nuestro modelo de negocio y lograr mejoras estructurales y sostenibles”, dijo Antlitz.
Su objetivo financiero es alcanzar un margen operativo de 9% en 2030, equivalente a un resultado operativo de aproximadamente 31,000 millones de euros.
El directivo agregó que la compañía necesita reducir la complejidad de su cartera de productos y plataformas tecnológicas, además de disminuir los niveles de toma de decisiones.
“Solo podremos lograrlo reduciendo sustancialmente la complejidad: tanto en nuestra cartera de productos y plataformas tecnológicas como en el número de unidades y niveles de toma de decisiones”, afirmó.
Aunque Volkswagen todavía no ha detallado qué modelos saldrán de su catálogo, sí ha adelantado que la reducción será gradual y estará determinada por el desempeño comercial de cada vehículo. La compañía concentrará sus recursos en los modelos con mayor demanda y potencial, mientras que aquellos con menores volúmenes de ventas serán los principales candidatos a desaparecer conforme avance la simplificación de la cartera hacia 2035.