ASA todavía realiza los estudios necesarios para determinar la viabilidad de los cinco proyectos aeroportuarios y no hay una fecha definida para la entrada en operación de las terminales. GATM espera los resultados para evaluar las condiciones de cada ubicación y decidir si presenta una propuesta para operar alguna de ellas.
Además de San Miguel de Allende, los proyectos bajo análisis se ubican en Ensenada, Baja California; Costa Alegre y Lagos de Moreno, Jalisco, y el norte de Quintana Roo.
La posible incorporación de una nueva terminal responde a un criterio financiero. GATM opera bajo un esquema de inversión mixta en el que participa capital privado, por lo que la expansión de su red debe combinar el objetivo de mejorar la conectividad aérea con la generación de rendimientos.
“Básicamente es un tema de rentabilidad que se debe cumplir, porque es un privado el que está poniendo el dinero. Se tendrían que evaluar esos aeropuertos y ver cuál sería un buen prospecto para traerlo aquí al Grupo Aeroportuario Turístico Mexicano”, señala Rivera.
¿Qué aeropuertos opera GATM?
GATM opera actualmente los aeropuertos internacionales de Tepic y Puerto Escondido, dos terminales en las que la empresa ha destinado recursos para ampliar su infraestructura y fortalecer su operación.
La compañía ha invertido 3,100 millones de pesos en el aeropuerto de Puerto Escondido, mientras que los recursos destinados al de Tepic ascienden a 4,100 millones de pesos. En conjunto, las inversiones suman 7,200 millones de pesos.
Por ahora, el objetivo de la empresa es consolidar esas instalaciones antes de comprometer recursos en nuevos proyectos. La incorporación de otra terminal dependerá de que los estudios de ASA permitan estimar su potencial de ingresos y las condiciones necesarias para que la inversión sea rentable.
“Ahora están en estudios, yo creo que si maduran más esos estudios pudiéramos tener ya una visión más clara y poder determinar si conviene o no incluirlos, siempre y cuando sea negocio. Este es un esfuerzo privado y tiene que haber una rentabilidad de por medio. Si existe la rentabilidad, yo creo que sí podría pensarse en incluirlas”, afirma Rivera.