Publicidad
Revista Digital
Publicidad

La acerera Ternium desafía la presión de China y EU con una inversión de 4,000 mdd en Pesquería

Los compradores de acero ya consideran las emisiones de CO2 al elegir proveedores, un criterio comercial que puede determinar quién consigue contratos.
César Jiménez, presidente ejecutivo de Ternium México, participa en el Expansión Summit Norte, sentado y sosteniendo un micrófono durante un panel.
César Jiménez destacó que Ternium busca reducir 15% su huella de carbono hacia 2030, mientras incorpora inteligencia artificial y automatización a sus procesos de producción de acero. (Expansión)

La industria del acero enfrenta al mismo tiempo nuevas barreras comerciales de Estados Unidos y una competencia asiática que ha ganado peso en la manufactura mundial. En ese escenario, Ternium México decidió mantener la mayor etapa de inversión de su historia en Pesquería, Nuevo León, donde prepara una nueva acería para ampliar las capacidades de su complejo industrial.

Durante el panel “Innovación y liderazgo para transformar la industria”, realizado en el Expansión Summit Norte, César Jiménez, presidente ejecutivo de Ternium México, explicó cómo la compañía busca competir en un mercado presionado por la geopolítica sin frenar inversiones en tecnología, automatización y reducción de emisiones.

Publicidad

La nueva acería de Ternium en Nuevo León

El centro industrial de Pesquería comenzó a desarrollarse en 2010 y actualmente atraviesa su tercera etapa de expansión. Esta fase reúne distintos proyectos que desembocarán en una nueva instalación para producir acero.

Jiménez dimensionó el tamaño de la apuesta y puso fecha al siguiente paso: “Esta es nuestra tercera etapa y la más grande que hemos hecho en nuestra historia. Estamos invirtiendo 4,000 millones de dólares en varios proyectos que culminan con esta acería, que va a arrancar, dios mediante, en febrero del próximo año”.

La inversión no busca únicamente ampliar capacidad. Jiménez explicó qué atributos tendrá la nueva instalación y hacia qué tipo de mercado pretende dirigirla.

“Va a ser la acería más sustentable, con la mejor tecnología, la menor huella de carbono y la más alta automatización. Buscamos que nos permita competir en cualquier mercado con los productos más exigentes que piden nuestros clientes”, afirmó.

La expansión ocurre, sin embargo, en un momento en el que las condiciones comerciales dejaron de depender solamente de productividad, costos o demanda. Estados Unidos y China se han convertido en dos de las variables que más presión agregan al negocio.

China pasó de 4% a 35% de la manufactura mundial

Para Jiménez, la guerra comercial impulsada por Estados Unidos alteró tanto al mercado del acero como a las industrias que dependen de este material. A esa incertidumbre se suma el crecimiento de productores asiáticos capaces de colocar mercancías en condiciones que Ternium considera difíciles de igualar.

La magnitud del cambio se observa en el peso que China adquirió desde comienzos de siglo. “Cuando China entró a la Organización Mundial de Comercio en 2001, producía el 4% de la manufactura mundial. Veinticinco años después produce el 35%, y se estima que muy pronto alcanzará el 40%”, señaló.

Publicidad

El cuestionamiento de la siderúrgica está en las condiciones bajo las cuales ocurre parte de esa expansión. “Lo hace con subsidios y apoyos gubernamentales; muchas son empresas de Estado, bajo reglas con las que las empresas normales no pueden competir”, añadió.

México ha respondido mediante aranceles a productos procedentes de China y procesos antidumping, medidas que buscan contener mercancías comercializadas bajo prácticas consideradas desleales. Los proyectos de infraestructura pública también representan para la industria una vía para fortalecer el consumo interno.

Esa presión explica por qué la inversión de Pesquería no se limita a producir más toneladas: la apuesta pasa por fabricar productos más exigentes y hacerlo con procesos capaces de competir frente a jugadores globales.

Inteligencia artificial y automatización entran a la producción de acero

Ternium divide su estrategia de innovación en cuatro grandes áreas: seguridad y control de procesos, sustentabilidad, desarrollo de nuevos aceros y digitalización de la relación con clientes y proveedores.

Dentro de las plantas ya utiliza robots, sensores, automatización y sistemas de inteligencia artificial. Algunas aplicaciones buscan intervenir antes de que un riesgo termine en un accidente.

Jiménez aterrizó ese uso de la tecnología en una situación cotidiana dentro de planta: “Tenemos cámaras por todas nuestras instalaciones y sistemas de reconocimiento de visión que están viendo las operaciones. Cuando ven, por ejemplo, que un montacargas se va a acercar a un lugar donde hay personas, suena una alarma”.

La innovación también llega al material que reciben otras industrias. Hace 50 años, explicó el ejecutivo, un automóvil utilizaba alrededor de 40% más peso en acero que uno actual, mientras la resistencia de los materiales empleados hoy se ha multiplicado por diez.

Publicidad

Reducir ese peso permite requerir menos energía para mover el vehículo, disminuir el desgaste de las llantas y reducir consumo y emisiones. Al mismo tiempo, los aceros de mayor resistencia mejoran la protección de los ocupantes durante una colisión.

Reducir emisiones ya influye en quién vende acero

La sustentabilidad dejó de ser únicamente una exigencia ambiental para convertirse también en un factor comercial. Ternium tiene como objetivo disminuir 15% su huella de carbono hacia 2030.

La estrategia contempla tecnologías con menores emisiones, mayor incorporación de energías renovables y procesos que permiten capturar una parte del dióxido de carbono generado durante la producción.

En algunos casos, ese CO2 se conduce hacia otra empresa para ser limpiado y purificado antes de utilizarse en sectores como hospitales o fabricantes de bebidas gaseosas.

Ese cambio ya aparece en los criterios comerciales de los compradores. “Nuestros clientes cada vez más están poniendo la huella de carbono, la cantidad de emisiones de CO2, como parte de sus procesos de decisión de compra. No le van a comprar a aquellas empresas que emiten de una manera descontrolada”, explicó Jiménez.

La tecnología es lo más fácil; cambiar la cultura toma más tiempo

Invertir en equipos no garantiza por sí solo que una empresa se transforme. Para Jiménez, la dificultad aumenta conforme el cambio deja de depender únicamente de recursos y empieza a modificar la manera en que trabaja una organización.

“Lo más fácil de transformar es la tecnología. Necesitas capital, comprarla e instalarla. Después, transformar procesos es un poco más complejo”, sostuvo.

El siguiente problema aparece cuando una compañía intenta digitalizar una operación que desde origen funciona mal. Jiménez lo resumió así: “Si tienes un proceso que es ineficiente, lo único que vas a hacer con tecnología es hacerlo ineficiente, pero más rápido”.

Modificar la cultura representa para él la parte más compleja. Ahí entran el modelo de operación, los principios de la compañía y la capacidad de conseguir que miles de colaboradores actúen bajo esos criterios de manera cotidiana.

La transformación también cambió el tipo de talento que necesita la siderurgia. Además de conocimientos técnicos sólidos, Ternium busca personas capaces de entender procesos, automatizarlos, cuestionar la forma habitual de hacer las cosas y mantenerse aprendiendo.

En una industria donde la seguridad, la calidad y la continuidad operativa son críticas, experimentar exige establecer límites antes de llevar una idea directamente a producción.

“No se puede innovar si no estamos dispuestos a equivocarnos alguna vez. Es imposible”, dijo Jiménez.

La forma de contener esas posibles fallas pasa por hacer prototipos, probar primero con pilotos pequeños o trabajar con datos de prueba antes de escalar una innovación a la operación real.

Para el presidente ejecutivo de Ternium México, ahí se encuentra parte del equilibrio que exige hoy la industria: invertir miles de millones de dólares en nuevas instalaciones y tecnología, pero entender que la transformación más difícil no ocurre en las máquinas.

Newsletter

Únete a nuestra comunidad. Te mandaremos una selección de nuestras historias.

Publicidad

Publicidad