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Para los automovilistas mexicanos, los gastos aceleran más rápido que el motor

La inflación no cede y los conductores pagan cada vez más por reparar sus autos. Las estrategias para ahorrar van desde meses sin intereses en talleres mecánicos, hasta usar gas en lugar de gasolina.
jue 14 julio 2022 06:00 AM
Ante la inflación en México, tener un carro es cada vez más caro. (Mecánico revisando el motos de un auto).
Uno de los secretos para sortear las sorpresas que causa la inflación es dar mantenimiento preventivo, pues las averías más graves requieren gastos mucho más fuertes.

De la inflación no se salva nadie, y mucho menos los automovilistas que, por necesidad o por comodidad, deben seguir pagando combustible, mantenimiento, reparación y hasta el lavado de sus autos a pesar del incremento de los precios.

Otros, como ciertos conductores de Uber, ya modificaron su motor para usar gas en lugar de gasolina. Expansión habló con un mecánico automotriz y un conductor y experto en autos de la Ciudad de México para conocer cómo afecta la inflación al automovilista mexicano.

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Los datos del Inegi lo dicen 'casi' todo

Enviar el auto a un servicio de mantenimiento ya es 8.06% más caro que el año pasado, de acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), pero esto es solo un promedio de los tipos de mantenimiento, como afinación, pintura y hojalatería, entre otros.

Un servicio de afinación para un automóvil de 4 cilindros, en la Ciudad de México, costaba $2,188 en 2019, pero, en junio de 2022, se elevó a 2,400 pesos. Es decir, un incremento de casi el 10%, entre ambos años, según los datos recabados por el Inegi.

Aunque, en los hechos, hay talleres y agencias donde el costo se ha disparado hasta 30%, según contaron a Expansión Daniel Jiménez, ingeniero automotriz de la Ciudad de Puebla, y Rodrigo Lozoya, automovilista y experto en autos de la CDMX.

Los seguros para autos, cada vez más caros

Por ley, los automovilistas deben contar con un seguro en la CDMX. Pero los seguros de auto también se han incrementado tras el paso de la pandemia. Tan solo entre junio de 2021 y junio de 2022, el precio de las coberturas creció 10.31%, en promedio, de acuerdo con el Inegi.

Rodrigo Lozoya es un automovilista de la Ciudad de México y uno de los fundadores de la comunidad de la marca Mazda en el país. Es uno de los conductores que gustan de tener su vehículo en óptimo estado y con todo en regla. Pero esta pasión cuesta cada vez más dinero.

Tan solo el año pasado, la cotización para asegurar su auto era de 7,300 pesos, pero a estas alturas de 2022, la misma protección se cotiza en 10,000 pesos. “Hay dos factores, la propia inflación” y “la escasez de semiconductores” para radios, computadoras de coches, indica Rodrigo.

 

Los gastos se aceleran más que el motor

Pero no solo los seguros han subido, todas las piezas para reparar y dar mantenimiento a los automóviles también.

Si se le poncha una llanta al automovilista mexicano, reponerla le saldrá 15.24% más elevado que en 2021. Se trata de una de las mercancías que más han subido su precio para los usuarios, pero no más que los aceites lubricantes, que se han encarecido 23%.

Y, si se hablan de las piezas más comunes para dar mantenimiento a un automóvil, como bujías, bombas de aire y mangueras, entre otras, los precios se han incrementado hasta en 30%, según la experiencia de Rodrigo, quien también ha trabajado en agencias de autos durante algunos años.

Por poner un ejemplo, un tornillo estabilizador que compró hace un año y medio, explica Rodrigo, le costó poco más de 280 pesos, pero apenas hace dos meses, esa misma pieza ya se vendía por cerca de 500 pesos.

Tire wash
Rodrigo Lozoya refirió que algunos autolavados han subido sus precios hasta dos veces en lo que va del año.

Reparaciones a meses sin intereses

Daniel Jiménez, mecánico automotriz en la ciudad de Puebla, también ha notado que los clientes deciden ya no reparar por completo sus automóviles, debido a la inflación en las refacciones:

“Fácilmente han subido 30%”, por ejemplo, “en diciembre (de 2021) una bujía costaba 28 pesos y ahorita ya te cuesta 39 o 40 pesos. Y si son cuatro las de tu carro ya son 40 pesos más”, explicó Daniel.

“Un servicio básico para tu auto, dependiendo del modelo, ya cuesta hasta 600 pesos más que hace un año”, puntualiza.

Daniel Jiménez, como mecánico, también advierte a sus clientes cuando el precio de un servicio de mantenimiento o reparación puede salir de su presupuesto. Y, cuando se puede, da facilidades de pago a los más fieles.

Yo tengo por, ejemplo, tengo ‘Clip’ -una aplicación para pagos digitales- y tiene la opción a meses. Y pueden ir pagando 200 o 300 pesos, durante seis meses, pues les ayuda mucho”.

Prevenir para no gastar de más

El secreto para no dejar que la inflación agarre en curva a los automovilistas es la prevención. Según Daniel Jiménez, cuyo taller mecánico se encuentra en la ciudad de Puebla, hay dos tipos de clientes, los que le dan mantenimiento regular y completo a su automóvil y quienes acuden al taller cuando ya no hay más remedio.

Los primeros, dice Daniel, están acostumbrados a tener un presupuesto para dar mantenimiento al coche y esto les permite tener siempre en cuenta los costos que implica. Pero también le ayuda a tener su unidad en movimiento, con buen rendimiento y sin una avería bastante costosa.

Del otro lado están los desprevenidos, quienes solamente llevan el auto al taller cuando no queda de otra. “Los mecánicos vivimos más de la gente descuidada”, dice, sincero, Daniel Jiménez.

 

Comprar piezas más baratas, pero menos durables

Actualmente hay mucha oferta de marcas para distintas refacciones, desde neumáticos, hasta bujías. Y hay personas que ya compran las más baratas en Mercado Libre, indica Daniel.

Pero por ahorrarse unos pesos, un conductor puede sacrificar la estabilidad y la seguridad al conducir, por ejemplo, bajo la lluvia. Pues hay marcas de llantas que no tienen la suficiente fricción en estas condiciones, explica Rodrigo Lozoya.

Daniel Jiménez también alerta a sus clientes y les advierte que él utiliza ciertas marcas de prestigio debido a que la calidad está garantizada.

Rodrigo Lozoya recomendó visitar foros y grupos de internet para salir de dudas y encontrar consejos, como el de Mazda Team México, que él mismo administra en Facebook. Ahí, una comunidad de casi 15,000 aficionados a los autos comparten sus experiencias en la compra de refacciones, servicios automotrices y otros trucos para conservar los motores en estado óptimo sin gastar demasiado.

Agencia o taller mecánico

car elevator. Mechanic checks the underside of an industrial car, its chassis and axles on a lifting bench.
Las agencias pueden dar servicios para los autos, manteniendo ciertas garantías, pero suelen ser más caras que en los talleres mecánicos.

Para los dos expertos que consultó Expansión, no hay gran diferencia, en términos de calidad, entre el servicio que puede brindar una agencia para el mantenimiento de un auto o el que puede conseguirse en un taller mecánico.

Lo que pasa es que la ganancia de las agencias está “en la venta de servicios”, dice Rodrigo Lozoya. Y, para asegurarse de que los clientes llegarán, extienden garantías para los autos que venden de hasta siete años, válidas “siempre y cuando no lleves el auto a otro taller que no sea el de la agencia”.

Pero el costo sí puede ser más caro. “Un servicio de afinación, por ejemplo, puede valer 600 pesos en un taller mecánico y en la agencia salir en 1,500 pesos”, dice Daniel, quien conoce también las marcas y el tipo de aceite que usan en las agencias y que no son muy distintos de los que el utiliza para reparar los autos de sus clientes.

Del tanque medio lleno a utilizar gas en lugar de gasolina

Llantas, seguros, reparación, aceites y neumáticos, todo ha subido. Pero también un producto esencial: la gasolina.

“Antes llenaba mi tanque con 850 pesos”, indica Rodrigo, a quien ahora le cuesta cerca de 1,250 pesos tener la aguja del combustible ‘a full’. Esto, para quienes el auto es su principal herramienta de trabajo puede ser razón suficiente para tomar medidas más drásticas. Como es el caso de los conductores de Uber.

“Últimamente he utilizado mucho Uber y me han contado que ya de plano decidieron cambiar a gas”, explica Rodrigo refiriéndose a que ahora, en lugar de usar gasolina, los conductores de Uber cambian el sistema para que el motor funcione con gas. Esto resulta más barato, pues este tipo de combustible les proporciona casi el doble de kilómetros recorridos por el mismo dinero que se gastarían en gasolina.

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