Tiempo para reclamar y la posibilidad de recuperar lo pagado de más
El reclamo por un aumento indebido no se agota por el paso del tiempo. “Como se trata de un tema de nulidad absoluta… la nulidad absoluta es imprescriptible”, señala Vejar. Esto permite impugnar durante la vigencia del contrato e incluso después, sin un plazo límite.
Ese alcance también abre la puerta a discutir lo que ya se pagó de más. “Incluso se puede reclamar la devolución de los pagos hechos en exceso como consecuencia del aumento indebido”, explica el abogado. Con ello, el conflicto no se limita al ajuste futuro, sino también a lo que ya impactó el bolsillo.
Si decides no pagar el excedente, el depósito puede sostener tu postura
Negarse a cubrir el monto fuera del tope puede convertirse en un problema si el arrendador intenta presentar el caso como falta de pago. Para evitarlo, se plantea una vía para demostrar cumplimiento. “Debe consignar el monto correcto de la renta… el monto que resulte de aplicar el porcentaje legal permitido”, explica Vejar.
Ese depósito sirve para frenar la aplicación de penalidades previstas en el contrato, como intereses o cargos por retraso. En la práctica, el pago se va consignando mes a mes conforme se genera la renta, mientras se resuelve el conflicto. Dentro del mismo marco, el Código Civil contempla la posibilidad de solicitar una prórroga de un año adicional del contrato, salvo que se haya pactado lo contrario, por lo que conviene revisar que ese derecho no se haya renunciado al firmar.
Qué puede enfrentar el arrendador y por qué el caso suele sostenerse
Un cobro por encima del tope no activa por sí mismo una sanción administrativa o penal específica. En materia civil, la consecuencia se refleja de otra forma. “La consecuencia es la aplicación de daños y perjuicios, sobre todo por el pago en exceso, así como los gastos y costas en que incurra el arrendatario al presentar la demanda”, explica Vejar.
Al llevar el tema ante un juez, el porcentaje inflacionario que marca el tope no se discute como una opinión, sino como un dato que se acredita con cifras oficiales. Eso facilita que el límite se compruebe sin depender de interpretaciones entre las partes.