Los hechos ocurrieron la madrugada del sábado en la oficina del Partido Comunista de Cuba en el municipio de Morón, provincia de Ciego de Ávila (centro), a unos 460 kilómetros de La Habana.
El medio oficialista Invasor informó que cinco personas fueron detenidas.
"Lo que en un inicio transcurrió de manera pacífica (...) derivó en hechos vandálicos contra la sede del Comité Municipal del Partido, donde un grupo más reducido de personas apedrearon la entrada del inmueble y provocaron un incendio en la vía pública con los muebles de la recepción", precisó el periódico.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, reconoció este sábado el "malestar" social en la isla, pero denunció los actos vandálicos y aseguró que "no habrá impunidad" para estos hechos.
"Es comprensible el malestar que provocan en nuestro pueblo los prolongados apagones como consecuencia del bloqueo energético de EEUU", pero "para el vandalismo y la violencia no habrá impunidad", escribió en su cuenta en X.
"Muchísimas personas"
Dos residentes de Morón que conversaron por teléfono con la AFP bajo anonimato dijeron que la protesta había sido masiva.
"Eran muchísimas personas, la gente de verdad ya no puede más", aseguró uno de los entrevistados, que contó que solamente solo hay una hora y media diaria de electricidad.
Añadió que en este municipio, de unos 70,000 habitantes, "todos los hoteles", principal fuente de empleo, permanecen cerrados por la crisis de combustible y la caída del turismo.
"Una de las situaciones que está afectando mucho es la cantidad de personas que se han quedado sin trabajo y casi sin ingresos", comentó la fuente.
Otro de los residentes en Morón aseguró que la mayoría protestó "de manera pacífica".
Videos que circulan en redes sociales registraron el asalto a la institución gubernamental y la quema de bienes en la vía pública.
Según Invasor, "una persona en estado de embriaguez sufrió una caída" y fue llevada a un centro hospitalario, aunque sin vincularla directamente con las protestas.