Haz esta cuenta con tu sueldo antes de solicitar un crédito automotriz
Antes de pensar en el modelo del automóvil o en la mensualidad que podría ofrecerte el banco, conviene responder una pregunta: ¿cuánto puedes pagar cada mes sin poner en riesgo tus finanzas?
Como referencia, los especialistas recomiendan que la mensualidad de un crédito automotriz represente entre 10% y 15% de tu ingreso mensual. Permanecer dentro de ese rango ayuda a mantener un presupuesto saludable y disminuye la posibilidad de sobreendeudarse.
La operación es sencilla. Basta con multiplicar tu ingreso mensual por 0.10 y por 0.15 para obtener el rango recomendado.
Por ejemplo, si percibes 30,000 pesos al mes, la mensualidad ideal debería ubicarse entre 3,000 y 4,500 pesos. Si el pago rebasa esa cantidad, probablemente el crédito exigirá una parte demasiado grande de tus ingresos y dejará menos margen para cubrir otros gastos cotidianos.
Realizar este cálculo antes de solicitar el financiamiento también sirve para definir cuánto puedes gastar en un automóvil sin comprometer tu economía durante los próximos años.
Así calcula el banco la mensualidad de un crédito automotriz
Una vez que conoces el límite que puede soportar tu presupuesto, el siguiente paso consiste en entender de dónde sale la mensualidad que presenta la institución financiera.
Su cálculo depende principalmente de tres elementos:
- El monto que presta el banco
- La tasa de interés
- El plazo elegido para liquidar el crédito
Todo comienza con el monto financiado, que corresponde al precio del automóvil menos el enganche que aporta el comprador.
Si un vehículo cuesta 300,000 pesos y entregas un enganche de 60,000 pesos, el banco financiará 240,000 pesos. Sobre esa cantidad se calcularán los intereses durante el plazo contratado.
La duración del crédito también modifica el pago mensual. Un plazo corto implica mensualidades más altas, aunque el costo total por intereses será menor. Por el contrario, un plazo más largo reduce el importe que pagarás cada mes, pero aumenta la cantidad total que terminarás desembolsando por el financiamiento.