Antes de comparar seguros únicamente por el precio de la prima, hay varios conceptos que conviene revisar en la póliza.
La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros ( Condusef ) recomienda verificar las coberturas, exclusiones, suma asegurada, deducible, coaseguro, red hospitalaria, periodos de espera y tabuladores de honorarios médicos.
La cobertura no significa que todo esté incluido
Uno de los primeros puntos que se debe revisar son las exclusiones, es decir, las situaciones, enfermedades o tratamientos por los que la aseguradora no está obligada a pagar.
Las exclusiones dependen de cada institución y del producto contratado. Entre las que Condusef ha identificado como comunes están:
- Ciertas cirugías estéticas.
- Algunos tratamientos o estudios psiquiátricos.
- Padecimientos congénitos.
- Tratamientos relacionados con el consumo de drogas.
Pero, las condiciones específicas deben consultarse en cada póliza. Por eso, antes de firmar, no basta con conocer la lista de servicios que anuncia una aseguradora. También hay que leer qué situaciones quedan fuera de la cobertura.
Las enfermedades que ya tenías pueden cambiar la cobertura
Otro concepto que puede modificar lo que cubre una póliza es la preexistencia, que implica un padecimiento que se inició antes de la contratación del seguro y señala que, por regla general, puede quedar fuera de la cobertura, aunque existen productos y condiciones particulares en los que una aseguradora puede establecer criterios diferentes.
Por ello, el cuestionario médico que se llena al contratar no es un trámite cualquiera, la información debe proporcionarse con veracidad y sin omitir antecedentes.
La Comisión advierte que las declaraciones falsas pueden afectar la obligación de la aseguradora de pagar una reclamación.