De acuerdo con el reporte financiero enviado a la Bolsa Mexicana de Valores, las ventas en México y Centroamérica retrocedieron 1.4% en el periodo, una caída que contrastó con el crecimiento de 4.4% observado en Sudamérica, donde la compañía mantiene una presencia relevante.
El impacto fue más pronunciado en la rentabilidad operativa. En México y Centroamérica, la utilidad de operación disminuyó 17.4%, mientras que en Sudamérica repuntó 18.8%, evidenciando la divergencia entre regiones y el efecto de los impuestos en el mercado mexicano.
A nivel consolidado, la empresa logró mantener cifras positivas en ingresos, aunque con menor dinamismo. Las ventas totales crecieron 1.1% en el primer trimestre, pero la utilidad de operación retrocedió 2.3%, reflejando las presiones en costos y en consumo en algunos mercados clave.
En cuanto al flujo operativo, medido por el Ebitda, Coca-Cola FEMSA reportó un avance marginal de 0.9%, lo que confirma que, si bien la compañía mantiene estabilidad financiera, enfrenta un entorno retador en su principal mercado.
“Los resultados de nuestro primer trimestre reflejaron la resiliencia de nuestro negocio y las ventajas que ofrece la diversificación geográfica”, añadió Craig, al destacar el papel que jugaron los mercados fuera de México para sostener el desempeño global.
La compañía subrayó que su presencia en distintos países permitió compensar parcialmente los efectos negativos del entorno mexicano, consolidando una estrategia que prioriza la diversificación como mecanismo de mitigación de riesgos.
Hacia adelante, Coca-Cola FEMSA mantendrá su enfoque en fortalecer su posición competitiva mediante iniciativas de gestión de ingresos que impulsen el crecimiento de volumen sostenible.
Además, buscará capitalizar eventos de alto impacto como la Copa Mundial de Futbol en sus mercados, al tiempo que profundiza en eficiencias operativas para proteger la rentabilidad y sostener el crecimiento de largo plazo.