De vender hielo y cerveza en 1890 a controlar OXXO, billones de pesos y casi 400 mil empleados
La historia de este gigante empresarial está marcada por innovación, integración industrial y decisiones que transformaron una cervecería regiomontana en un actor clave del comercio y las bebidas.
A pesar de las transformaciones que han marcado al comercio, la tecnología y los hábitos de consumo en las últimas décadas, el conglomerado regiomontano FEMSA se mantiene como uno de los grupos empresariales más influyentes de América Latina.
Hoy opera en distintos países, emplea a cerca de 388 mil personas y controla miles de tiendas de conveniencia a través de OXXO, además de ser uno de los principales embotelladores del sistema Coca-Cola a nivel mundial.
Lo que pocos recuerdan es que el origen de este imperio empresarial fue mucho más modesto: una cervecería fundada en Monterrey con 70 obreros, una pequeña oficina administrativa, una fábrica de hielo y una idea que terminaría por cambiar la industria del país.
La historia detrás de ese crecimiento está marcada por viajes a Europa, crisis políticas, innovaciones industriales y una mentalidad empresarial que convirtió a Monterrey en uno de los motores económicos de México.
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Isaac Garza: el joven que regresó de Europa con una idea
La semilla de esta historia la plantó Isaac Garza Garza. Tras la muerte de su padre —quien había sido alcalde de Monterrey— el joven decidió viajar a Europa para estudiar comercio, según se relata en el sitio del Centro Eugenio Garza Sada .
En 1865 se trasladó a Santander, España, donde aprendió sobre administración y negocios en una época en la que México apenas comenzaba a desarrollar su industria.
Cuando regresó en 1870, Garza comenzó a construir su red comercial en el norte del país. Para ello se asoció con el empresario José Calderón Penilla, con quien estableció relaciones comerciales en distintas regiones. Pero el proyecto que cambiaría su destino surgió años después.
La cervecería que empezó con 70 trabajadores en Monterrey
En 1886, Garza y Calderón viajaron a Saint Louis, en Estados Unidos, donde conocieron al maestro cervecero Joseph M. Schnaider.
Tras negociar un acuerdo para producir cerveza en México, regresaron a Monterrey con la intención de construir su propia fábrica.
Así nació en 1890 la Cervecería Cuauhtémoc, que en sus primeros años operaba bajo el nombre de Fábrica de Hielo y Cerveza Cuauhtémoc.
Ese proyecto, considerado el origen del actual grupo FEMSA, inició con 150,000 pesos de capital, apenas dos personas en administración y 70 obreros en la planta.
Más de un siglo después, la empresa sigue tomando ese momento como su punto de partida histórico: en 2025 celebró 135 años de historia desde aquella primera fábrica instalada en Monterrey.
En aquella época, producir cerveza en el norte de México implicaba un problema enorme: el clima extremadamente caluroso.
La cerveza debía mantenerse fría durante el proceso de elaboración y almacenamiento, algo difícil en una región con temperaturas elevadas. La solución fue crear su propio sistema de refrigeración.
Para lograrlo, los empresarios instalaron una fábrica de hielo, infraestructura que dio nombre al proyecto original y permitió estabilizar la producción.
Ese episodio muestra una de las características que definiría al grupo durante décadas: si algo no existía en el mercado, lo construían ellos mismos.
Hoy la empresa emplea a alrededor de 388,000 personas y opera miles de tiendas de conveniencia.(Reuters)
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Innovación desde los primeros años
En 1903, se convirtió en la primera empresa del país en sustituir los corchos tradicionales por la corcholata, lo que facilitó el envasado y mejoró la conservación del producto.
Años después, en 1930, introdujo cilindros metálicos para transportar cerveza de barril en lugar de los tradicionales toneles de madera, lo que permitió aplicar procesos de pasteurización más eficientes.
Pero el crecimiento del negocio también enfrentó momentos difíciles.
Durante la Revolución Mexicana, en 1914, las tropas del general Pablo A. González Garza tomaron Monterrey e incautaron la cervecería durante varios meses.
Cuando la empresa fue devuelta a sus dueños, el gerente Luis G. Sada reunió a los trabajadores y pronunció una frase que con el tiempo se volvió legendaria en la cultura empresarial regiomontana: “Aquí no ha pasado nada, vamos a trabajar”.
Los antecedentes de FEMSA: el nacimiento de un ecosistema industrial
Con el paso de los años, la empresa comprendió que para crecer necesitaba controlar su propia cadena de producción.
Así comenzó a crear empresas para fabricar todos los insumos necesarios.
-En 1899 nació Vidriera Monterrey, encargada de producir botellas de vidrio.
-En 1921 se creó Famosa, dedicada a fabricar corcholatas y envases metálicos.
-En 1936 surgió Titán, especializada en cajas de cartón corrugado.
Ese mismo año ocurrió otro paso clave en la historia del grupo: el 12 de mayo de 1936 se creó Valores Industriales S.A., conocida como VISA (sin relación con la empresa de tarjetas), una sociedad tenedora creada para agrupar a las distintas compañías del conglomerado.
La nueva estructura permitió coordinar la cervecería, las fábricas de envases y otras empresas industriales bajo un mismo paraguas corporativo, sentando las bases del corporativo moderno.
La estrategia continuó incluso durante la Segunda Guerra Mundial, cuando la escasez de acero llevó al grupo a fundar en 1942 la empresa Hylsa para producir lámina y acero.
El nacimiento de OXXO: la tienda que conquistó las esquinas
El salto hacia el comercio minorista ocurrió casi un siglo después de la fundación de la cervecería.
En 1978, el grupo inauguró en Monterrey la primera tienda OXXO . En un inicio, la idea era sencilla: contar con un punto de venta propio para distribuir cerveza, refrescos y algunos productos básicos.
Sin embargo, el concepto evolucionó rápidamente. Las tiendas comenzaron a ampliar su oferta con botanas, alimentos preparados, productos de uso cotidiano y servicios.
El formato de tienda de conveniencia encontró un terreno fértil en México: pequeñas sucursales ubicadas en colonias y avenidas que permitían comprar rápido y a cualquier hora.
En 1978 se abrió la primera tienda OXXO en Monterrey como canal de distribución.(iStock/photopixel)
La alianza con Coca-Cola que cambió el negocio
Otra decisión estratégica ocurrió en 1979, cuando el grupo adquirió su primera franquicia de Coca-Cola, según se explica en la historia oficial de la compañía regia.
Ese paso dio origen a lo que más tarde se convertiría en Coca-Cola FEMSA , que con el tiempo se convertiría en el embotellador más grande del sistema Coca-Cola en el mundo por volumen de ventas.
La empresa produce y distribuye bebidas en varios países de América Latina, apoyada en una red logística de plantas, centros de distribución y flotas de transporte.
Además, la alianza generó una sinergia natural con OXXO: muchas de las bebidas que produce el embotellador llegan directamente a los refrigeradores de las tiendas.
Durante buena parte del siglo XX, el grupo operó bajo la estructura corporativa de VISA. Sin embargo, el nombre con el que hoy se conoce al conglomerado surgió décadas después.
En 1988, tras un proceso de reestructura financiera, se creó formalmente Fomento Económico Mexicano S.A. de C.V., mejor conocido como FEMSA, que pasó a agrupar las operaciones de cerveza, refrescos, empaques y comercio.
En términos históricos, el imperio empresarial nació en 1890 con la cervecería, pero fue hasta 1988 cuando el conglomerado adoptó el nombre corporativo con el que hoy es conocido a nivel internacional.
De acuerdo con el ranking 2025 de Las 500 empresas más importantes de México , elaborado por Expansión, FEMSA ocupa la cuarta posición, con ventas en 2024 por 781,585 millones de pesos, y es además la empresa con más empleados en México, con alrededor de 388,000 trabajadores.
Un contraste más que notable si se recuerda que el grupo comenzó en 1890 con apenas 70 personas y un capital de 150,000 pesos.
En 1979 comenzó la relación con Coca-Cola, que más tarde daría origen a Coca-Cola FEMSA.(Juan Rodrigo Llaguno)
Las lecciones que deja FEMSA
La historia de FEMSA demuestra cómo una empresa puede crecer durante más de un siglo si combina visión industrial, innovación constante y disciplina empresarial.
Desde una cervecería con 70 trabajadores hasta un conglomerado con cientos de miles de empleados, el grupo ha construido un modelo basado en resolver problemas, crear sus propias industrias y adaptarse a cada nueva etapa del mercado.
Y todo comenzó en Monterrey, cuando un pequeño grupo de empresarios entendió que, para producir cerveza en el norte de México, primero tendría que crear la infraestructura necesaria para controlar todo el proceso.