El ministro de Energía de Arabia Saudita, el príncipe Abdulaziz bin Salman Al-Saud, intentó calmar a los mercados asegurando el lunes que está atento a los desarrollos en China, al tiempo que indicó que confía en que el nuevo virus pueda ser contenido, dijo Reuters.
La reacción de los mercados "se debe principalmente a factores psicológicos y a las expectativas extremadamente negativas adoptadas por algunos participantes en el mercado, a pesar de su muy limitado impacto en la demanda mundial de petróleo", afirmó.
La mayoría de mercados financieros se está viendo afectada por la propagación del virus, aunque muchos están cerrados en Asia por las festividades del Año Nuevo Lunar.
"Ese pesimismo extremo se produjo en 2003 durante el brote de SARS, aunque no causó una reducción significativa de la demanda por petróleo", dijo el príncipe Abdulaziz.
Con información de Reuters.