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Los bonos corporativos en México premian a los inversionistas

En México, la deuda que emiten las empresas ofrecen un rendimiento de hasta más de cinco puntos porcentuales contra bonos de empresas de países desarrollados.
jue 23 septiembre 2021 05:01 AM
Bonos corporativos Mexico
Las empresas en México pagan más a sus inversionistas, porque suponen un mayor riesgo.

Coca Cola Femsa recién recaudó 9,400 millones de pesos que usará prácticamente para pagar deuda. El anzuelo que usó para atraer a los inversionistas fue un mayor rendimiento: una tasa fija de 7.36% para la mayor parte del capital recaudado (74.09%) y una tasa variable de TIIE +0.05%. Estas tasas resultan atractivas si se toma en cuenta que siete años atrás, la embotelladora ofreció una tasa de 5.15% en el mercado de deuda internacional. Este caso no es aislado y demuestra que los inversionistas están dispuestos a abrir la cartera y prestar dinero a las empresas en México y mercados emergentes a pesar de los riesgos.

“Por un tiempo, los inversionistas en bonos se vieron ávidos de rendimientos, incluso desesperados. Ante tal entorno, la deuda corporativa de mercados emergentes ha destacado por sus primas potenciales de rendimiento”, dice Elisabeth Colleran, gestor de portafolio de deuda de mercados emergentes de Loomis Sayles, filial del gestor francés de activos Natixis IM.

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El apetito se refleja en las nuevas emisiones que poco a poco fluyen en el mercado de deuda mexicano. Aunque el ritmo de emisiones no se ha recuperado del todo de la crisis por la pandemia, al cierre de agosto las emisoras recaudaron 166,986 millones de pesos, una baja de 11% o 21,250 mdp menos que el mismo periodo del año pasado, de acuerdo con la Bolsa Mexicana de Valores (BMV).

A la emisión de Coca Cola- Femsa le siguen emisiones como la de Fideicomiso Hipotecario, la entidad financiera Cetelem, el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos, entre otras solicitudes para septiembre y octubre.

Para Edgardo Sternberg, gestor de cartera de deuda de mercados emergentes de Loomis Sayles, el interés de los inversionistas en el mercado de deuda corporativa en mercados emergentes, como el de México, se debe a que tienen tipos de interés atractivos con respecto a los tipos que ofrecen bonos más seguros.

En Estados Unidos, el promedio de rendimiento de los bonos corporativos, desde el rango más alto (AAA) a uno de los más bajos (Baaa) dentro del grado de inversión, ascendieron a 2.42% y 3.15%, respectivamente, de acuerdo con el indicador que integra los rendimientos de los bonos calificados por la agencia Moody’s. Estos rendimientos tienen un descuento de entre cuatro y cinco puntos porcentuales con respecto a lo que ofreció Coca Cola Femsa, con una nota A2, a sus inversionistas.

“Estos bonos de mercados emergentes tienen varios atractivos, tanto frente a un alza de rendimientos en las curvas globales, como frente a sus pares del mundo desarrollado”, añade Sternberg.

Hay ocasiones en las que el rendimiento que ofrecen las empresas que cotizan en mercados emergentes tiende a ser superior, pues en algunos casos su nota crediticia está atada a la nota soberana.

Tal es el caso de México. El año pasado, una veintena de empresas, principalmente del sector financiero, sufrieron un recorte en su calificación crediticia por la baja de la nota del soberano, de A3 a Baa1, por parte de Moody’s.

Aún así, 96% de las emisiones de deuda colocadas en lo que va de 2021 han registrado notas que rondan los grados de inversión AAA y AA-, de acuerdo con información recopilada por los analistas de la institución financiera Banorte.

Además de este atractivo, especialistas coincidieron que las compañías que emitieron deuda en el mercado local se beneficiaron de la gran liquidez que se mantuvo en el mercado, el poco movimiento en el mercado secundario y los estímulos en Estados Unidos, para las firmas que tienen relación con dicho mercado.

“El incremento de tasas podría volver poco atractivo para las empresas la colocación de nuevos bonos, sin embargo, aún necesitan refinanciamientos de su deuda existente”, dice Hugo Gómez Solís, subdirector de análisis de deuda corporativa de Banorte.

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