La escalada bélica pone en riesgo el flujo de energía a nivel global, especialmente por el bloqueo del estrecho de Ormuz, por donde transita alrededor del 20% del petróleo y del gas natural licuado que se consume en el mundo.
El cierre efectivo de esta ruta marítima —clave para las exportaciones de crudo de Medio Oriente— ya redujo el tráfico de buques petroleros y provocado recortes en la producción regional. En Irak, algunos productores comenzaron a detener operaciones ante la imposibilidad de enviar el crudo a los mercados internacionales.
Ninguno de los bandos ha mostrado voluntad conciliadora. En una entrevista con el diario Times of Israel, Trump dijo el domingo que cualquier decisión sobre el fin de la guerra se tomaría junto a Netanyahu, de forma "mutua".
"Si pueden tolerar que el petróleo suba a más de 200 dólares por barril, continúen con este juego", advirtió por su parte el portavoz del comando militar central de Irán, Ebrahim Zolfaghari.
La situación ha llevado a que los países del G7 evalúen liberar petróleo de sus reservas estratégicas para contener el alza de los precios, según reportes citados por medios financieros.
Las bolsas se desploman
Las bolsas europeas abrieron a la baja, con París cayendo 2,59%; Fráncfort, 2,47% y Londres, 1,57% en las primeras transacciones. En Asia, la Bolsa de Tokio cerró con una baja de cerca de 5% y la de Seúl, en -6%.
También se registraron fuertes bajas en las bolsas de Hong Kong, Shanghái, Taipéi, Sídney, Singapur, Manila y Wellington. Los futuros de Wall Street anticipaban una apertura a la baja, con caídas cercanas a 1% en los principales índices.
De acuerdo con estrategas de Monex, el comportamiento de los activos financieros está cada vez más condicionado por la evolución del petróleo. El repunte del crudo ha elevado los temores de estanflación, presionando especialmente a sectores intensivos en energía como aerolíneas y minería.
Mientras tanto, los inversionistas buscan refugio en el dólar y en activos seguros, en un entorno donde el conflicto en Medio Oriente amenaza con provocar uno de los mayores choques energéticos desde la invasión rusa a Ucrania en 2022. El peso mexicano, por su parte se depreció 0.11% antes de la apertura de mercados y cotiza en 17.82 pesos por dólar.
Con información de AFP