Tras prácticamente un mes de guerra, el IPC de la Bolsa Mexicana de Valores ya retrocedió 6.61%; el S&P 500 cayó 7.41% y el Nasdaq, 7.59%.
"Los inversores están perdiendo confianza en la capacidad de Donald Trump para poner fin a la guerra y cerrar un acuerdo con Irán", subrayó la analista Kathleen Brooks, de XTB.
Tipo de cambio rebasa los 18 por dólar
El peso mexicano cerró en 18.12 unidades por dólar, con una depreciación de 0.99%, en un contexto donde el dólar, medido por el índice DXY, avanzó 0.22% impulsado por la demanda de activos refugio, según Monex.
Durante la sesión, el tipo de cambio osciló entre 17.87 y 18.15 pesos por dólar, y se anticipa que en operaciones overnight se mantenga en un rango de entre 17.95 y 18.19 unidades.
El peso mexicano acumula una depreciación de 5.20% en comparación con el nivel previo al inicio de la guerra, cuando cotizó en 17.23 unidades por dólar.
El fortalecimiento del dólar responde, en gran medida, a la incertidumbre geopolítica. Los ataques en Irán y la falta de avances diplomáticos han elevado la aversión al riesgo, lo que ha presionado a la mayoría de las divisas emergentes.
Precio del petróleo continúa en ascenso
En el mercado energético, el petróleo volvió a subir con fuerza por segunda jornada consecutiva. El barril de Brent crude avanzó 4.22% para cerrar en 112.57 dólares, mientras que el West Texas Intermediate subió 5.46% a 99.64 dólares. Analistas advierten que la prolongación del conflicto y los riesgos sobre el tránsito en el Estrecho de Ormuz podrían mantener la presión alcista sobre los precios.
En este contexto, la mezcla mexicana de exportación alcanzó los 95.07 dólares por barril al 26 de marzo, lo que representa un incremento cercano a 50% desde el inicio de la guerra. El repunte energético refuerza las preocupaciones inflacionarias globales, uno de los principales factores detrás del ajuste en los mercados accionarios.
En el frente local, la agenda económica fue ligera, aunque destacó la balanza comercial de febrero, que registró un déficit de 1.09 mil millones de dólares, menor al de 1.46 mil millones reportado previamente. Si bien el dato muestra cierta mejora, el entorno externo continúa dominando la narrativa de los mercados.
Por otra parte, con el disparo de los precios de la energía, "la amenaza inflacionaria es muy real y su impacto varía considerablemente de una economía a otra", estimó Florian Ielpo, responsable de investigación macroeconómica de Lombard Odier AM.
Los tipos de interés de la deuda pública a 10 años están subiendo. Ante el riesgo de inflación, que reduce el valor real de los reembolsos futuros, los acreedores reclaman de hecho un aumento de las tasas para preservar su rendimiento real.